crisis

Enmedio interviene en la acampada de Hamburgo

Todos los años, en la ciudad de Hamburgo, se celebra un festival que lleva por nombre kampnagel. Es un festival dedicado, principalmente, a mostrar los últimos avances en performance y teatro contemporáneo. Sin embargo, igual que no hay superficie sin grieta, tampoco hay festival sin rareza, sin eso que se sale de lo establecido, sin elemento sorpresa, vamos. Os explico: para la edición de este año habían invitado, entre otros muchos, a nuestros colegas los Schwabinggrad-ballett, un grupo de artistas y activistas locales que realizan, desde hace ya varios años, un sinfín de acciones políticas de lo más creativas. Dicen ellos que cuando recibieron la invitación del Kampnagel no lo dudaron un minuto: “¿Quién quiere hacer una obra de teatro con lo que está cayendo? Esta pasta la tenemos que emplear en algo más provechoso, algo que sirva para meter caña contra la política de la Unión Europea”. Dicho y hecho. Primero se fueron a Grecia y estuvieron un tiempo trabajando mano a mano con los indignados de la Plaza Syntagma, de esa colaboración salieron al parecer grandes cosas, como la intervención “No en nuestro nombre” que realizaron en la embajada alemana, y que fue noticia en todos los periódicos del país.
Después, a su regreso y coincidiendo con la inauguración del festival, decidieron invertir el dinero que quedaba en organizar un campamento en el Park Fiction, en mitad de la ciudad de Hamburgo. Algo así como la plaza del Sol o la de Syntagma pero en pequeño, claro. En este punto es donde entramos nosotros.
Nos llamaron y nos dijeron que fuésemos para allá, que sería muy interesante mostrar en ese espacio las acciones que Enmedio está realizando últimamente, ya sabéis: los retratos fotográficos contra los desahucios, las fiestas sorpresas en oficinas del paro y entidades bancarias, etc. Nos pareció genial: qué mejor que viajar, precisamente ahora, hasta el corazón de la bestia (hasta uno de ellos, la bestia capitalista tiene varios corazones, y todos negros), y enseñar allí nuestras maneras de plantar cara a esta gran estafa neoliberal. Pillamos el ordenador, las gafas de sol y allí nos plantamos. Visto y no visto. Como además habían invitado también a un buen montón de activistas internacionales, como, por ejemplo, los autores de las películas Debtocracy y Catastroika, pues le sacamos mucho jugo a los tres días que estuvimos allí plantados. Os podéis imaginar el ambiente: charlas, debates, asambleas hasta altas horas de la noche. “¿Qué podemos hacer desde aquí?”, preguntaban los compañeros alemanes, “¿Cómo podemos ayudar a los países que ya están cayendo?”. Pues muy fácil: seguid organizando eventos como este, que seguro que dan sus frutos. De hecho, nosotros nos volvemos con un montón de ideas y contactos bajo en brazo. Ideas que vamos a llevar a cabo desde ya mismo, y contactos de compañeros griegos y alemanes con los que vamos a ir tejiendo una auténtica unión europea. ¡Viva la unión europea!, la de verdad.

Estos rostros son los del 99% (otra acción del PAH y el TAF!)

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Hospitalet, y el TAF! trabajando juntos otras vez.
Al son de silbatos y cornetas, y adheriendo pegatinas de “Este banco estafa y engaña” por todas partes, así entramos en el banco, (una sucursal de Barclays, esta vez), para hacer visible el desahucio que esta entidad pretende llevar a cabo en los próximos días, el de José Luis y su familia. Mientras tanto, afuera, en las ventanas del banco, pegamos los retratos fotográficos que hemos realizado con los afectados en nuestro taller.
Así es como dañamos su imagen: pegando en las fachadas de los bancos el rostro de los afectados por las políticas bancarias, y contando con imágenes esas historias personales que los bancos tanto quieren ocultar. Rostros e historias como las de José Luís y su mujer, una pareja de ancianos que Barclays quiere dejar en la calle, sin casa, tan sólo por haber avalado a su hijo, y no poder éste ahora seguir pagando la hipoteca.
Cuatro ventanas, cuatro retratos. César, Toni, Antonio y el mismo José Luis. Cuatro caras que miran a los ojos del viandante en la selecta esquina de Paseo de Gracia y la calle Aragón de Barcelona. Cuatro personas de las muchas que hoy luchan contra las estafas de los bancos. Ellos fueron los elegidos este jueves 12 de julio, para representar al conjunto de afectados por la hipoteca. El lunes serán otras, y así sucesivamente, hasta que acabemos con los abusos financieros de una vez por todas.




Que no te calle la Caixa (otra acción del TAF!)

El 8 de Julio no es una fecha clave en la escena política, tampoco lo es en el calendario. Y es que para hacer una acción, el TAF! no necesita ninguna fecha señalada. Cualquier día es bueno para hacer una intervención fotográfica, siempre que se tenga una buena razón para ello, y ¿que te parece ésta?: La Caixa ha estafado a miles de sus clientes con las participaciones preferentes, y además prohibe a todos los medios de comunicación hablar del tema, ¿necesitas más motivos? El TAF! no. Así que allí nos pusimos en marcha y fuimos hasta las torres negras de La Caixa (también conocidas como “mordor”) y ni cortos ni perezosos dispusimos este dispositivo fotográfico para dar voz al “Corralito de La Caixa”

“¿Cuántos puntos estrella por callar?”, una frase que desde un macetero interpela al viandante; “la Caixa es Mordor”, otra frase que pegada en las farolas del recinto,  junto a las fotografías de unos cortes de manga muy explícitos, cobra una gran gestualidad; “Que no te calle la Caixa” muestra ocho retratos amordazados por el logo de La Caixa, la estrella de Miró tapando las bocas y ojos de todos aquellos que han sido estafados pro esta entidad.






 

15M: los desahucios no son números, tienen cara y ojos (acción del TAF! y la PAH)

El 15 de mayo (15M) el TAF! se unió al llamamiento de acciones descentralizadas para celebrar el aniversario del 15M. Y qué más descentralización para nosotras que la de irnos a Terrassa, ¡a 30 km de Barcelona! 😉

La PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) de Terrassa nos invitó a realizar una intervención conjunta,  tomar las fotos de los afectados, las mismas que ya habíamos utilizado en aquella intervención en la plaza del MACBA, y pegarlas esta vez en el lugar donde siempre quisimos pegarlas: en la fachada de los bancos responasables de los desahucios. Este fue siempre nuestro objetivo principal, desde el principio del taller, y al final lo hemos logrado. Los protagonistas de las fotos (afectados todos), con el apoyo de la PAH, han dejado su propio retrato en las cristales de las entidades responsables de sus miserias. Los afectados encarándose a los bancos, literalmente.

En el plano artístico, hemos de decir que esta acción resultó ser un poco más caótica que la anterior, pero no nos importa. La intervención en sí misma, cobra mucho más sentido cuando el espacio elegido está directamente relacionado con el conflicto social retratado en las fotografías. Y ahí sí que hilamos fino.

Con esta intervención pusimos caras (literalmente hablando) a aquellos que los bancos consideran números, a las personas que no pueden hacer frente a las deudas. Todas esas familias que los bancos hipotecaron en pleno auge de la burbuja inmobiliaria y que ahora quieren condenar a la miseria, privándoles de sus casas y manteniendo sus deudas de por vida.
¡Pues va a ser que no!

AVISO:
Nuestras intervenciones no son tan colosales como las que realizan los bancos 😉 pero son, sin duda, mucho más populares.
Nuestra tarea principal es la de buscar modos de intervención capaces de afectar a la realidad de manera creativa. Y creo que poco a poco lo vamos consiguiendo.
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Terrassa, 15 de Mayo de 2012.

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Aquí podéis ver más fotos:

Fiesta Cierra-Bankia

¡Que empiecen los recortes a los bancos!

En el 2012 Bankia se declara en bancarrota y, acto seguido, le pide al Gobierno de España 23000 millones de euros. El Gobierno acepta y esa misma semana recorta 20.000 millones en Sanidad y Educación. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que eso que llaman crisis era, en realidad, una estafa. No veas el cabreo que nos entró. Por eso organizamos esta fiesta, porque no hay nada como una fiesta para quitarse el cabreo.

Invitamos a un montón de gente, nos pusimos nuestras mejores galas y fuimos hasta la sucursal de Bankia más cercana. Allí esperamos escondidos hasta que una cliente llegó y cerró su cuenta. En ese momento aparecimos por sorpresa y lo celebramos por todo lo alto. Música, cava a raudales, confetti… La ya ex-cliente acabó saliendo en volandas por la puerta, no se lo podía creer. De esto hicimos un video y lo publicamos en internet. En menos de 24 horas tuvo más de 250000 visitas. «Cierra Bankia» lo llamamos, y exactamente eso es lo que empezó a hacer mucha gente: cerrar sus cuentas en Bankia. Algunos con fiesta incluida.

Una semana en Mordor

Por: Leónidas Martín

15M: Cuando las cabezas no saben qué hacer, hay que recurrir a los cuerpos.(Gandalf)

Todo empezó la semana pasada, el mismo día que el 15M celebraba su primer aniversario. De buenas a primeras, un grupo variado de hobbits indignados abandonamos el campamento de plaza Cataluña -llámale Hobbitón si quieres-, y nos dirigimos hacia Mordor, las dos torres negras de La Caixa situadas en la avenida Diagonal de Barcelona. La travesía por la Tierra media de la clase media, fue larga y ardua, no pocos peligros nos asaltaron.
Lo primero que hicimos al llegar a las puertas de Mordor, fue organizar un juicio; un juicio popular contra la banca. Se le acusaba de estafar a la gente corriente, hobbits de a pie, como tú y como yo, de expulsarles de sus casas, de dejarles sin trabajo y sin futuro. Varios fueron los testimonios presentados: un jubilado que sufre corralito, un estudiante de la universidad pública que para seguir estudiando ha pedido un crédito, cuatro miembros de una familia que desde hace un mes no tienen donde caerse muertos… ¿El veredicto? Culpable. Muy culpable. ¿Y la pena? Cacerolazo a la banca. Ruido día y noche sin cesar, hasta que el ojo del Mal quede definitivamente sellado. ¡Occupy Mordor! Nos quedamos aquí, pues.

16M: El coraje se encuentra en sitios insólitos. (Gandalf)

¿Que cómo es Mordor? Mordor es oscuro, tenebroso, da muy mal rollo. No hay término élfico, en lengua Ent o de los hombres para describir este horror. Estar allí, a los pies de La Caixa, armado tan sólo con una cacerola, no es algo que uno elegiría como fiesta de cumpleaños, te lo aseguro. En esas dos torres habitan las fuerzas del Mal, los agentes financieros que nos han traído esta crisis. Esta estafa. Los hobbits que han dormido aquí aseguran que nunca antes habían habitado lugar tan inhóspito. Toda la noche la han pasado rodeados de Orcos d´Escuadra, vigilados por el ojo incansable de Nazgul, el helicóptero de Sauron.
Con los primeros rayos de sol, a eso de las 8 de la mañana, han llegado refuerzos y avituallamiento: agua y alimentos, sacos de dormir, paraguas y también cacerolas. Eso ha sido lo mejor: las cacerolas, que no han dejado de sonar desde ese momento hasta bien entrada la noche. Toda la mañana, toda la tarde, cientos y cientos de personas haciendo ruido contra la banca.
Hermano, acércate, este sitio empieza a no ser tan terrorífico.

17M: No habrá amanecer para los hombres. (Saruman)

Saurón no se ha quedado de brazos cruzados, claro, ¿cómo iba a tolerar que un puñado de hobbits, seres insignificantes, acampásemos a nuestras anchas en pleno corazón de Mordor? Hoy, a eso de las cinco de la madrugada, en el momento más oscuro de la noche, los Orcos d´Escuadra han desmontado el campamento.
No ha habido detenidos. Frodo, Sam, todos seguimos aquí; y las cacerolas siguen sonando más fuerte que nunca, y también las farolas, los semáforos, las barandillas…, por arte de magia todo metal es ahora ruido, «la fuerza del metal», dice Aragorn.
Aparecen las primeras pancartas: «Ladrones», «Culpables», «Rescatad a las personas y no a los bancos». La comunidad de la cacerola lejos de verse debilitada por el desalojo, se ha multiplicado por dos. Son las ocho de la tarde, formamos un corrillo y empieza la asamblea, nuestro concilio particular. Miro a mi alrededor y estamos todos: hobbits, elfos, parados, estudiantes, ents, jubilados, trabajadores precarios, todos.
Me pregunto cómo acabará esto. A saber. «Ni el más sabio conoce el fin de todos los caminos», me dijo una vez Gandarf.

18M: Donde la vista falla, la tierra puede traernos algún rumor. (Aragorn)

Nos despertamos con el sonido mortecino de un Smartphone. Ring, ring, riiiing… Línea directa con el infierno. A cada tono el suelo tiembla bajo nuestros pies. Alguien descuelga por fin:

-¿Quién es?
-Soy Saurón en cuerpo y sin alma.

Esto pinta mal, hermano, pero que muy mal.

-Escúchame bien, no lo pienso repetir dos veces. Todo aquél que publique algo, cualquier cosa, acerca del cacerolazo hobbit, conocerá el poder de Mordor en sus propias carnes. Retiraré mi publicidad de todo medio de comunicación que ose mencionar este suceso, ¿entendido?

¿Qué te pasa? ¿A qué viene esa cara? ¿Acaso creías que señalar a Mordor como responsable de nuestras miserias no iba a traer consecuencias? El poder de Sauron es grande, hermano, muy grande. Más de lo que piensas. CaixaBank es acreedor de unos medios de comunicación cada día más y más endeudados, y ahora ha llegado el momento de utilizar esa baza a su favor. Si alguno de ellos abre la boca, quebrará y nunca más volverá a levantar cabeza. Así de sencillo. ¿Qué harías tú si estuvieras en su pellejo? ¿Te arriesgarías?
Silencio absoluto. Que nadie abra la boca. Los hobbits y su cacerolas no existen.
Pero, sin embargo, todo el mundo nos ve. Los habitantes de Facebook, los de Twitter, y los miles y miles de coches que pasan por la Diagonal cada día.
Por la noche, durante el concilio, un elfo alto y rubio tiene una idea genial: «No cortemos el tráfico. Dejemos circular a los coches. Cuantos más coches pasen, más gente sabrá lo que aquí está sucediendo. Convirtámoslos en nuestro medio de comunicación.».
Dicho y hecho. ¡Qué listos son los Elfos!

19M: No todo lo que es oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida. (Aragorn)

«Si a ti también te roban, toca el pito», esa pancarta fue lo primero que vi al día siguiente, y lo segundo, cientos de coches pitando sin parar. Si el ruido de las cacerolas era estrepitoso, las cacerolas más los pitidos, ni te cuento. Te juro que por un momento pensé que se iban a derrumbar todos los paraísos fiscales del mundo. Clank-clank-clank. Piii-piii-piii. ¡Tiembla Mordor, tiembla!
Por si fuera poco, el jefe de prensa de Artur Mas (un orco de los de antes), había enviado un tweet en el que tildaba de Fill de puta a todos los hobbits que andaban manifestándose a los pies de Mordor. Pocos minutos después borró el mensaje de su cuenta, pero ya era demasiado tarde, todos lo habíamos leído. Te puedes imaginar la reacción: los pitidos se multiplicaron por cien. Mordor se convirtió en un auténtico Pitódromo, ¡Piii-Piii-Piii-Piiiiiiiiiiii…!
A La Caixa le traen sin cuidado Mas y sus orcos, para ella son sólo criaturas que sirven como soldados, poco más. Lo que a la Caixa le mantenía intranquila de verdad, era algo que por entonces los hobbits todavía desconocíamos. En apenas tres días, el martes 22 de mayo, se iba a celebrar en sus torres negras la reunión anual del consejo de administración, un auténtico concilio del Mal, y eso, por supuesto, no podía coincidir con nuestro cacerolazo.
Al enterarme salté de alegría, ¡menudo regalo nos brindaba el enemigo!, y es que como bien dijo Gandarlf: «la magia nunca llega tarde, tampoco temprano. La magia llega cuando llega el momento». Y parecía que nuestro momento estaba a punto de llegar, tan sólo teníamos que aguantar hasta el martes, tres días nada más. Suena fácil, lo sé, pero no te lleves a engaño, todavía faltaba resistir a un domingo entero, y eso siempre causa muchas bajas.

20M: Que las estrellas brillen para ti hasta el final del camino. (Gildor)

Domingo y además nublado. Misión imposible. Cuando salí del metro esperaba ver un grupo muy reducido de hobbits, los más tenaces, y juntos a ellos unos pocos elfos de esos todoterreno, nada más. Pero no fue así. Para mi sorpresa y la de mis compañeros, tras seis días de cacerolazo seguidos, la comunidad de la cacerola se mantenía casi intacta. Además, si antes eran muchos los coches que pitaban a la banca cuando pasaban por Mordor, ahora eran prácticamente todos. Algunos incluso traían preparada la cacerola de casa y al pasar por las torres negras bajaban sus ventanillas y la golpeaban con fuerza, «¡banqueros a la cárcel!».
La prensa continuaba sin decir ni mu y, sin embargo, aquí seguíamos nosotros, más vivos que nunca. «Ya casi lo hemos logrado», me repetía una y otra vez mientras golpeaba mi cacerola con fuerza. El martes está a la vuelta de la esquina y todo el sector de la enseñanaza saldrá a manifestarse por las calles. Está confirmado: guarderías, colegios, institutos y universidad, en huelga contra los recortes. Si conseguimos que vengan hasta Mordor y que hagan ruido con nosotros, tumbaremos estas jodidas torres.
A eso de las nueve, las cacerolas dejaron de sonar. Los pitidos en cambio no cesaron en toda la noche.

21M: ¡Mi tesoro! (Golum)

Hoy todo el mundo habla de mañana. Mañana es el gran día. Mañana.
Una hobbit muy simpática se ha fabricado un sello y está imprimiendo #lacaixaesmordor en cientos de billetes. Parece como si ya nadie tuviera miedo de estar aquí, como si nos hubiésemos olvidado de que estamos en Mordor, ese lugar que hace tan sólo una semana tanto nos atemorizaba. El abuelo del corralito cuyo testimonio escuchamos el primer día, sonríe ahora como un niño a punto de comerse su pastel preferido. Y el estudiante endeudado también. Todos sabemos que la batalla por la Tierra Media no ha hecho más que comenzar, y que muchos peligros nos acechan todavía (todos los cuentos buenos vienen siempre cargados de oscuridad y peligro), pero nadie quiere hablar de eso ahora.
Hemos llegado lejos, mucho más lejos de lo que imaginamos cuando echamos a caminar y dejamos atrás la plaza Cataluña. Nos merecemos celebrarlo, eso es lo único que importa hoy.
Un montón de cosas extrañas me esperan en los lindes del bosque capitalista. Cosas buenas y malas, lo sé; algo dentro de mi me llama a descubrirlas, y ya no hay vuelta atrás. A todos los que me han acompañado esta semana en Mordor, les digo lo mismo que Frodo le dijo a Sam al final del camino: «Me hace feliz que estés aquí conmigo. Aquí al final de todas las cosas».

22M: Sólo atravesando la noche se llega a la mañana. (J.R.R. Tolkien)

Hasta la persona mas pequeña puede cambiar el curso del futuro. Esa es la lección principal del Señor de los Anillos.

¡Vamos!

12M: ¡Los Reflectantes en acción! (fotos)

Fueron tomadas durante la manifestación del 12M en Barcelona, mientras los Reflectantes reflejaban todos y cada uno de los males que encontraban a su paso; todos y cada uno de los causantes de esta estafa que llaman crisis: bancos, empresas transnacionales, gobiernos…
Su grito de guerra favorito: “¡La crisis rebota, rebota y en su culo explota!”. Y es que, así va a ser, para eso han nacido los Reflectantes, para reflejar el Mal contra sí mismo.



La República del 99%

Autor: Amador Fdez. Savater.
Fuente original: Fuera de Lugar

“¡Más madera, es la guerra!” El tren de los Hermanos Marx es hoy la imagen más exacta del capitalismo. Desbocado, en fuga hacia adelante, desmantelándose a sí mismo para seguir alimentando el fogón de la máquina. Derechos, garantías, vidas, riquezas, recursos, cuidados, vínculos, el edificio entero de la civilización social moderna. La loca carrera del capitalismo amenaza con devorarlo todo. No hay ningún plan de conjunto ni a largo plazo: sólo echar toda la madera necesaria para que la máquina siga funcionando. El capitalismo se ha vuelto completamente punk: “no future”.

Algo muy profundo se ha roto. Hacemos como si nada, pero lo sabemos. La sensación generalizada es: “todo se ha vuelto posible”. Que la UE saque a España del euro, un corralito o una insurrección. Cualquier cosa. Pero nos aferramos a la posibilidad más remota: que las cosas sigan igual, que volvamos a la “normalidad”. El capitalismo improvisa, pero también los movimientos que se le oponen. No hay brújula que valga, los mapas que tenemos se nos caen de las manos, no sabemos dónde vamos. Parece como si sólo nos quedara ir siguiendo los acontecimientos del día: ayer lo del Rey, hoy lo de Repsol, mañana ya veremos. The time is out of joint.

Protestar parece inútil. Los griegos han hecho ya más de diez huelgas generales sin lograr aminorar ni un ápice la velocidad absurda de la locomotora, ni disminuir su terrible poder de devastación. Es como si los poderes hubieran desconectado de la sociedad y no hubiese modo de afectarlos. Da miedo. El tiempo de destrucción del capitalismo se ha acelerado por mil desde 2008. Se come en segundos logros que exigieron décadas de trabajo y luchas. Y no sabemos cómo se para.

Si todo se hunde, participemos al menos en el hundimiento. Un amigo de Barcelona me comenta que la tolerancia hacia la violencia callejera durante la última huelga general fue masiva: “tu recortas, yo quemo”. Una respuesta legítima. ¿Qué es quemar un contenedor en comparación con millones de vidas quemadas? Más madera, es la guerra: recortes, represión, mentiras. Lo normal, lo obvio es la rabia, el odio, la violencia. Legítima pero inútil. Cabezazos contra la pared, cada vez más furiosos, ciegos y desesperados. Pero la pared no cede.

Ellos ponen los temas.
Ellos ponen los tiempos.
Ellos ponen los escenarios.
Nosotros reaccionamos.

¿Alguien por ahí ha visto Michael Collins? La película, sobre la vida del líder revolucionario irlandés, arranca en el Levantamiento de Pascua de 1916. El IRA toma un edificio administrativo, pero los ingleses les barren. No es la primera vez: según las reglas de la guerra convencional, el IRA lleva siempre las de perder. Dentro de la organización hay quien piensa que el continuo “sacrificio de sangre” ayuda al nacimiento de la nación irlandesa: la represión provocará adhesiones a la causa y nuevos levantamientos. Cuanto peor mejor.

Michael Collins no piensa ni desea nada de esto. En la cárcel, reflexiona y propone un giro estratégico radical: “desde ahora actuaremos como si la República Irlandesa fuese una realidad. Combatiremos al Imperio Británico ignorándolo. No seguiremos sus reglas, inventaremos las nuestras”. Así dio comienzo una guerra de guerrillas histórica que volvió locos durante años a los ingleses y les obligó finalmente a negociar el primer tratado de paz e independencia con los irlandeses.

Lo que Collins decide es dejar de dar cabezazos contra la pared. No quiere simplemente tener razón, ni sacrificar a nadie en nombre de un futuro mejor. Quiere vivir y ganar. Y eso significa: crear realidad. El verdadero contraataque es crear nueva realidad. Para ello propone paradojicamente una ficción: hagamos “como si” la República Irlandesa fuese un hecho.

Las ficciones son cosas serias. Los revolucionarios franceses del siglo XVIII decidieron “hacer como si” ya no fuesen más súbditos del Antiguo Régimen, sino ciudadanos capaces de pensar y redactar una Constitución. Los proletarios del siglo XIX decidieron “hacer como si” no fuesen las mulas de carga que la realidad les obligaba a ser, sino personas iguales a las demás, capaces de leer, escribir, hablar y autoorganizarse. Y cambiaron el mundo. La ficción es una fuerza material desde el momento en que creemos en ella y nos organizamos en consecuencia.

Ya no indignarse, reaccionar o demandar, sino actuar como si la República del 99% fuese una realidad, combatir al poder ignorándolo, no seguir sus reglas, sino inventar las nuestras. ¿Qué podría significar esto?

Imagino primero en todas las plazas una declaración masiva de ruptura con la realidad podrida de la monarquía, la economía y la política. Un gesto sereno, tranquilo: “estáis despedidos, nos despedimos”. Nuestro Juramento del Juego de Pelota. Luego tendríamos que sacar todas las consecuencias prácticas posibles de un imposible: la República del 99% es una realidad, ¿qué resulta de ello? Poner nosotros los tiempos, los temas y los escenarios. Hacerlos existir y respetar y durar y crecer. Habitar ya otro país: real y ficticio, visible e invisible, intermitente y continuo.

La mejor manera de defender algo es reinventarlo todo.
No para ti y los tuyos, sino para el 99% (seguimos todos en el mismo tren).
Nuestra venganza es ser felices.

Talleres ‘Cómo acabar con el Mal’ (sábado 28 abril)

Los talleres post-jornadas Cómo acabar con el Mal van viento en popa. La idea es llegar a las movilizaciones globales del 12M-15M muy bien preparados, y en ello estamos. Los Reflectantes andan fabricando sus infalibles inflables y sus rayos deslumbrantes, el TAF! (Taller de Acción Fotográfica) sigue dale que te pego construyendo herramientas visuales para los afectados por la hipoteca y mucho más. Ya hemos hecho dos sesiones y se avanzó mucho, ya tenemos unos de los patrones para los trajes de los Reflectantes y dos modelos de inflables terminados. Este próximo sábado (28 abril) llevaremos a cabo la tercera sesión, dedicada a producir en serie estas herramientas, y alguna más.

Por supuesto estás más que invitado, toma nota y no faltes, este espacio es tan tuyo como nuestro.

Día: Sábado 28 abril
Lugar: Can Batlló
Dirección: Carrer de la Constitución 19
Mapa: Pincha aquí
Horario y contenidos:
10:30h-14:00h: Grupos de trabajo.
14:30h: Puesta en común.
15h: Comida popular (5€).
16h. – 18h: Grupos de trabajo.
18h-19h: Puesta en común y debate sobre estrategias creativas para el 12-15M.

Más cosas, los materiales básicos para estas acciones ya están disponibles gracias a Enmedio y la aportación de muchos participantes. No obstante, todo aquello que puedar traer será bienvenido. Aquí va una lista de materiales necesarios.
Cartones grandes. / Cintas Adhesivas de todo tipo. / Llantas de bici. / Tablones finos de madera. / Telas de todo tipo (sábanas de cama, etc.) / Cuerda. / Alambre. / Pintura de todo tipo (plástica, spray, etc.) / Colas y pegamento. / Papeles grandes. / Grapadora y grapas. / Tubos de cartón. / Papel de aluminio. / Todo tipo de cosas plateadas. / Globos grandes.

El soplador de aire para inflar las herramientas de los Reflectantes ya lo tenemos, lo pillamos ayer. Este es el modelo. ¡Ahora ya no hay quien nos pare!

Fotos del taller pasado:

 

Si quieres aprender cómo se hace un inflable, mira este vídeo recién salidito del horno.

Nada más por el momento, nos vemos el sábado.

Los Reflectantes ya están aquí

Los talleres de Cómo acabar con el Mal fueron una auténtica máquina de creatividad. De allí salieron un montón de buenas ideas,  por ejemplo el Bloque Reflectante, también conocido como Los Reflectantes. Una especie de superhéroes dotados de rayos reflectantes, capaces de arruinar con sus brillos cualquier grabación que la policía realice durante una manisfestación, tanto a pie de calle como desde su molesto helicóptero. La idea es muy sencilla: ellos apuntan su cámara hacia ti, y tú apuntas tu rayo hacia ellos, aprovechando la luz solar. Además de cegarles y provocar así unas divertidísimas muecas (ideales para ampliar tu colección de fotografías humorísticas), conseguirás también hacerte invisible y desaparecer de sus grabaciones, el destello solar que los rayos producen harán de ti un resplandor misterioso.

Otro de los complementos que estos superheroes portan son los Cubos Inflables, una supertecnología importada desde Alemania por el grupo de arte activista Eclectic
Electric Collective
, son unos cubos de aluminio rellenos de aire que sirven principalmente para dos cosas: una, divertirnos durante las manifestaciones (os aseguramos que te lo pasas en grande lanzando y golpeando esas cosas), y dos, parar cargas policiales. Sí, has leído bien. Estos cubos son capaces de deterner una carga policial. Lo probamos el otro día durante la huelga general.

Acudimos con un prototipo para probarlo en la manifestación y, como muestra la foto de arriba, nos divertimos un montón con él, además de resultarnos de gran ayuda a la hora de mantener nuestro grupo de afinad unido. Ya por la tarde, durante una de las muchas cargas policiales que se llevaron a cabo alrededor del Corte Inglés, tuvimos oportunidad de probar sus dotes de resistencia. Imagínate la escena: miles y miles de personas intentando manifestarse cuando de repente aparecen seis furgonetas de policía a toda pastilla, abren las puertas y unos 30 policías salen de ellas furiosos y con ganas de dar hostias a diestro y siniestro. La primera reacción de la gente, claro, fue huir despavoridamente,  justo en ese momento nosotros nosotros decidimos poner a prueba el arma secreta de los Reflectantes, y lanzamos el cubo contra los agentes del desorden. No veas cómo funcionó. Al menos diez de ellos se detuvieron por completo, no sabían qué hacer con eso, comenzaron a propinarle porrazos pero el maldito inflable no se rompía, después empezaron a empujarlo hacia la gente, pero la gente, claro, se lo devolvía una y otra vez. El efecto fue incríble, además de abortar la operación policial, la escena cambió radiacalmente de un instante a otro, el pánico provocado por la carga policial se tornó en juego y diversión, las imágenes de violencia se enfumaron de golpe dejando paso a lo absurdo que resultaba ver a un grupo de policías intentando acabar con un globo de aire gigante y plateado.

Y eso no fue más que una prueba, lo bueno está por llegar. Durante los siguientes días del taller diseñamos otros tres modelos, y para el día 12 de mayo queremos tener listos un montón de ellos. Para eso vamos a organizar unos cuantos talleres más. En esta página y en las redes sociales anunciaremos sus fechas, estate atento y no te lo pierdas. Si estás interesad@ en participar de este Bloque, si quieres convertirte en un o una Reflectante, no tienes más que acudir a estos nuevos talleres y unirte al grupo, nos lo vamos a pasar en grande. Y además, le vamos a dar la vuelta a esa maldita estrategia de represión que pretende dividir a los manifestantes “buenos” de los “malos”. Los Refectantes han llegado para evitar que caigamos en trampas como esa porque, como ellos muy bien dicen, la gente que nos manifestamos contra la crisis no somos ni violentos ni pacíficos, ¡somos el 99%! Nada más ni nada menos.