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Enmedio y En torno a la silla. Relato de un encuentro maravilloso

IMG_5575Ayer pasamos la tarde con el colectivo En torno a la silla, y aprendimos un montón. Acercarnos a esta experiencia tan rica y llena de vida fue para nosotras una especie de conjuro, un pacto para enfrentarnos al mundo juntas.

El trabajo de este colectivo supone una ruptura concreta y situada con el orden global, un ejemplo de oposición activa al espacio infinito de la organización mercantil de la vida. Para este grupo nacido en el fervor del 15M los objetos no son sólo objetos sino interpelaciones al vínculo; llamamientos a llevar un tipo de vida concreto, un modo de existencia particular. Las chicas de Entorno a la silla rechazan vivir lo que ellas llaman una “vida de catálogo”, una vida que no es más que la adaptación rígida de un conjunto de conductas y comportamientos que tienen como destino final la más absoluta exclusión. Arrancar sus vidas de este catálogo y hacer de la vulnerabilidad fuerza son las dos patas sobre las que se asienta su trabajo.

Para ellas, el reconocimiento de la vulnerabilidad es la fuente de toda fortaleza. Tanto sus acciones como sus diseños y prototipos hablan de esta fuerza que nace de los cuerpos que se reconocen vulnerables. A diferencia de la fuerza basada en la perfección, esta otra fuerza es capaz, entre otras cosas, de abrir un plano de igualdad, “un espacio donde poder encontrarnos a iguales siendo distintos”. Es precisamente aquí, en este espacio, donde nace todo vínculo posible. Llegar hasta él no es fácil, antes se necesita franquear una serie de umbrales, los “umbrales de separación”. Para llevar a cabo esta operación son necesarios una serie de dispositivos. La creación de estos dispositivos es también parte fundamental del trabajo de este colectivo.

Dispositivos, objetos como por ejemplo su rampa portátil, que condensan una sensibilidad y un modo de estar en el mundo capaces de erosionar aquello que nos separa a unos de los otros. A estas cosas ellas las llaman dispositivos tácticos de asalto, y ese nombre a nosotras nos encanta. “Si no tuviésemos esta rampa portátil, no estaríamos ahora aquí con vosotras”, nos dijeron ayer, y añadieron que esa es la razón por la que “a nuestras tecnologías las llamamos tecnologías de amistad“, otro término que nos gustó muchísimo.

En el mundo capitalista, todo lo accesible se ofrece de un modo único y muy concreto: el modo estándar. Lo estándar permite un único modo de existencia, dejando fuera un sinfín de otras posibilidades. La pregunta por lo estándar nos conduce siempre a un mismo lugar: la economía. Si se fabrican tres tipos de silla de ruedas y no tantos como cuerpos distintos las van a utilizar, es porque es así como sale rentable. En este sentido, pensar la silla es pensar aquello sobre lo que se sostiene hoy el sentido mismo de la existencia. Actuar contra lo estándar sería, pues, abrir sentidos de existencia distintos al existir económico, resistir a la fuerza centrípeta del mercado que tantas y tantas vidas se traga.

Pensar los efectos nefastos de la estandarización del mundo nos llevó a preguntarnos por el concepto de “mayoría”, y la pérdida de diversidad que acarrea. “Nosotras estamos en contra de la exclusión, por supuesto”, explicaron las chicas de Entorno a la silla, “pero también estamos en contra de la inclusión”. Toda inclusión conlleva siempre una exclusión previa, una separación por categorías que conducen al aislamiento, “lo que nosotras queremos es estar a tu lado, no estar en otro lado”, concluyeron. Y todos empezamos a aplaudir.

La experiencia de En torno a la silla es, sin duda, un catalizador de aquello que nos afecta a todos, desde la separación como modo de gobierno, hasta la administración de la exclusión como equilibrio del orden mundial. Acercarse a su experiencia significó para nosotras un avance gigantesco en la comprensión del funcionamiento del Mundo-valla, ese complejo sistema de control de la movilidad de los cuerpos que venimos estudiando en Enmedio desde hace ya algún tiempo. Gracias chicas por compartir vuestra experiencia con nosotras, y gracias por estar a nuestro lado también. Lo de ayer fue el comienzo de una gran amistad, lo sabemos.

*Gracias también a La virreina Centre de la Imatge por acogernos.

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Umeå o las consecuencias del capitalismo cultural

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Ya hemos vuelto de Umeå, esa pequeña ciudad sueca cercana al círculo polar donde hemos pasado los últimos días. Fuimos hasta allí para presentar nuestro trabajo y llevar a cabo un taller de urbanismo crítico en la universidad de arquitectura UMA, con futuros arquitectos, urbanistas y artistas llegados de toda Escandinavia. Como recordareis, Umeå fue elegida Capital europea de la cultura allá por el 2014 (justo antes que Donostia) y visitarla hoy es visitar las consecuencias desastrosas del capitalismo cultural. Lo que en otras ciudades cuesta más percibir, aquí se ve con absoluta claridad. Su pequeño tamaño y superficie geográfica muestran a la perfección todas y cada una de las tramas de poder activas hoy en cualquier ciudad. Y a la cultura como pivote sobre el que todas ellas se despliegan, por supuesto. Umeå es como una caja de hilos transparente, los hilos de una red que atrapa lo público en lo privado hasta convertirlo en una misma y única cosa. Ya sabéis a lo que nos referimos: creciente desigualdad, acumulación de capitales y recursos en cada vez menos manos, destrucción del tejido social, dependencia de agentes externos, lejanos, inaccesibles. Y deudas, claro. La Capital europea de la cultura dejó un mar de deudas entre los habitantes de Umeå, un mar que ahora está a punto de congelarse por mucho tiempo, quizá para siempre. Todo aquél que esté interesado en entender cómo funciona en capitalismo cultural y su relación con los planes urbanísticos debería ir a Umeå al menos una vez en su vida. Y volver para contarlo, sobre todo en Donostia.

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Dicen que no caben pero las vamos a meter (una nueva acción con la PAH)

Nos lo hemos pasado en grande; muy grande. Andábamos con ganas de calle y lo de esta mañana nos ha sentado de maravilla. Primero la sede de Ciudadanos, después la del PP y la del PSC, la de todos los partidos que dicen que las propuestas de la PAH, ‪#‎Las5delaPAH‬, no caben en sus programas. Dicen que no caben pero las vamos a meter. Mirad.

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Hemos diseñado un manual de instrucciones para que tú también puedas construir un cinco gigante y llevar #las5delaPAH allá donde quieras. Descárgatelas aquí

Empoderando al ciudadano (Matadero, Madrid)

El pasado sábado estuvimos en el Matadero de Madrid participando junto a Zemos98, Zoohaus y Basurama en “Empoderando al ciudadano”, un encuentro organizado por Pedagogías Invisibles. El objetivo del encuentro era estudiar y aprender algunas tácticas y estrategias educativas empleadas hoy por diversos colectivos implicados en la transformación social. Algo más que necesario en los tiempos que corren.

Las presentaciones iniciales estuvieron bien, conocer de primera mano cómo se lo montan algunos colectivos para llevar a cabo procesos culturales cooperativos, es algo de lo que uno siempre aprende mucho. Pero lo mejor vino con el debate de después. Escuchar en tantas voces distintas cómo la lógica de mercado se ha ido incorporando a la educación y las nefastas consecuencias de esta incorporación, fue de lo más revelador (además de triste).

Quedó claro que el descentramiento de la educación hacia los valores de competitividad y de mercado no se da con facilidad, que encuentra resistencia en todos aquellos profes y estudiantes que, como la mayoría de los que estábamos reunidos allí, entienden la educación como una finalidad emancipadora. Pero, también quedó claro que, por mucho que nos opongamos, todos terminamos al final en ese maldito callejón sin salida. ¿Cómo nos arrastra el neoliberalismo hasta allí?, esto nos preguntamos recurrentemente a lo largo de la sesión y no dimos con una única respuesta. Lo hace de muchas maneras, por ejemplo estimulando el interés personal y cercenando cualquier lazo social. Interiorizando como credo personal aquello que decía Rambo en sus películas: “Esta guerra es mía”, que no es otra cosa que una traducción libre del famoso “There is no such thing as society” (No existe tal cosa como la sociedad) de la señorita Thatcher.

En “Empoderando al ciudadano” nos repetimos varias veces los unos a los otros que no es así, que la sociedad sí que existe y que la educación juega un papel importantísimo en su construcción y mantenimiento. También nos dijimos estar dispuestos a luchar por ella y que, en este sentido, la cuestión de los valores ocupa una posición central. Ha llegado el momento de transmitir unos valores opuestos a la competencia, unos valores que nos acerquen a la cooperación, que nos despierten del sueño de la “libertad personal” y nos vuelvan a situar de pies en el suelo de lo social. Es hora de hacer de la cultura y de la política una única y misma cosa indivisible. Algo que nos ayude a vivir mejor. Ojalá las pequeñas prácticas de Enmedio sirvan de inspiración en esta heroica tarea.

#SinMordaza

10873488_380030322165641_3207981172344397555_oMiles de personas protestan en las calles de muchas ciudades españolas contra la ley orgánica de protección de la seguridad ciudadana, también conocida como ley mordaza. ¿Que por qué protesta tanta gente contra una ley? Échale un vistazo a alguno de los puntos que incluye:

  1. Tomar una foto o grabación de la policía de 600 a 30,000 € de multa.
  2. Desobediencia pacífica a la autoridad de 600 a 30,000 € de multa.
  3. Ocupar bancos como medio de protesta de 600 a 30,000 € de multa.
  4. No autorizar una protesta de 600 a 30,000 € de multa.
  5. Realizar asambleas o reuniones en espacios públicos de 100 a 600 € de multa.
  6. Impedir o detener un desalojo de 600 a 30,000 € de multa.

Eso es, lo has adivinado, todo lo que hace Enmedio es ahora ilegal. Como comprenderás, no podíamos quedarnos  con la boca cerrada, por eso organizamos esta intervención fotográfica. Bocas alegres, bocas sonrientes, bocas abiertas y llenas de gozo, bocas que ni se callan, ni les harán callar. Bocas #SinMordaza.

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Tenemos que crear una cultura que nos saque de la cultura neoliberal (entrevista Degrowth 2014)

De qué está hecha la cultura del neoliberalismo, qué otra cultura puede llegar a plantarle cara, de qué valores estaría hecha esa nueva cultura. Estas preguntas y otras cuantas más definen el marco de la entrevista que le hicieron los chicos de Challenge Yasuni a Leónidas Martín, miembro de Enmedio, durante el encuentro Degrowth 2014 (Leipzig). La dirección corre a cargo de Stella Veciana y el realizador es Dan Norton.

Posesión neoliberal (Leónidas Martín)

posesion-88Autor: Leónidas Martín

Querido amigo, sé por lo que estás pasando. El neoliberalismo te tiene poseído y no sabes cómo deshacerte de él. Por si te sirve de consuelo, te diré que no eres el único. El neoliberalismo, más que una ideología o una política, es un espíritu que lo ha poseído todo. Ha poseído al Estado y a todas sus instituciones, y los hospitales, las escuelas, los lugares de trabajo. También nos ha poseído a nosotros. Ha tomado nuestros cuerpos, nuestros deseos e ilusiones, nuestras ideas y nuestros sueños. Y, una vez poseídos, el espíritu del neoliberalismo nos gobierna bajo una única ley: la ley de la competencia.

Competir, competir, competir. Este es el principio universal de nuestros días. Está presente en todas partes. Compiten las empresas, compiten los mercados, compiten los gobiernos, “debemos adoptar unas políticas más competitivas”, dicen; y, por supuesto, nosotros competimos también. La ley de la competencia la llevamos tan dentro que ha llegado a ser parte de nosotros. Por más que nos pese, amigo mío, nos hemos convertido en una especie de pequeña empresa individual dedicada a competir sin descanso con las otras pequeñas empresas individuales que nos rodean: nuestros semejantes. Por eso te sientes hoy tan mal.

Para dejar de sentirte así te aconsejo que no prestes mucha atención a lo que dicen por ahí algunos falsos curanderos. Si el neoliberalismo fuese —tal y como afirman— “algo que se encuentra únicamente ahí fuera”, en el Estado, en los mercados o donde sea, tú ahora no sufrirías tanto, te lo aseguro. Créeme, el neoliberalismo no es una institución, es más bien una actividad paranormal (completamente normalizada y normativizada) que opera a la vez tanto dentro como fuera de nosotros. Así es como dirige nuestros comportamientos, los que tenemos hacia nosotros mismos y los que tenemos hacia los demás. Por eso, cuando un día nos sentimos tan mal como te sientes tú hoy y decidimos que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado y que vamos a plantarle cara a este maldito espíritu, nos resulta muy difícil saber por dónde empezar.

Siento decirte que no existen conjuros definitivos, ni antídotos capaces de terminar para siempre con esta posesión. Lo que existen son conductas que, una vez repetidas, crean unos hábitos que debilitan en gran medida a esta fuerza malévola. Siento decirte también que poner en práctica estas conductas no es nada fácil. Si lo intentas, lo más probable es que sientas un miedo atroz, que tus labios zumben como moscas y comiences a oír voces raras en tu cabeza: ecos de un canto fantasmal llegados de la oscuridad más profunda para hacerte reconsiderar tu decisión.

Una de esas voces espectrales que aparece con más frecuencia es aquella que nos induce a pensar que, tomando el Estado y sus instituciones, acabaríamos de golpe y porrazo con la posesión neoliberal. No me gustaría que me malinterpretases; por supuesto que estoy a favor de cualquier incursión institucional de signo contrario a las políticas neoliberales, algo así multiplicaría las posibilidades de enfrentarnos a este espíritu; sin embargo, mucho me temo que no sería suficiente. A un espíritu no se le elimina simplemente con un cambio de política. Eso, sin unas nuevas prácticas de subjetivación, sirve de bien poco. Aunque el espíritu neoliberal se siente mejor cuando los gobiernos fluyen en la dirección del neoliberalismo, es capaz de adaptarse a circunstancias muy adversas. No lo olvides.

Otro hechizo a evitar es el que popularmente se conoce como La gota que colma el vaso. Bajo su influjo uno tiende a pensar que el sujeto no debe hacer nada para desposeerse, que la historia lo hará por él. Más que intentar crear unos nuevos valores que hagan emerger una subjetividad distinta, este embrujo nos sugiere que será el mismo neoliberalismo, mediante sus propias contradicciones internas, quien se encargará de ello. Así, un buen día, de buenas a primeras y sin que nadie sepa muy bien por qué, comenzará una especie de reconquista espiritual que lo cambiará todo. Lo único que necesitamos hacer nosotros, pues, es tomar conciencia de lo que nos sucede y esperar a que se den las condiciones idóneas para nuestra desposesión.

Como te habrás dado cuenta, ambos espejismos desatienden la lección más importante que nos ha enseñado el propio neoliberalismo: poseer es producir una subjetividad. Y eso no se hace únicamente tomando el Estado y aplicando unas políticas económicas distintas. Lo dijo la mismísima Margaret Thatcher: “La economía es sólo un método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma”. Y para cambiar el alma de la gente, amigo mío, para crear un nuevo sujeto, es necesario realizar un trabajo constante en todos y cada uno de los planos de influencia que afectan a ese sujeto. Esa actividad incesante es, precisamente, el espíritu que nos tiene poseídos.

Sí, lo sé, te estoy deprimiendo más de lo que estabas. Tú tan sólo buscabas una manera sencilla de expulsar a ese maldito espíritu de tu cuerpo y yo no hago más que complicarlo todo. Pero no desesperes, traigo buenas noticias también; escucha: si el espíritu que nos posee es capaz de poseerlo todo desde todos los sitios a la vez, la resistencia a este espíritu puede darse también en cualquier parte; en cualquier momento. De hecho, si te fijas con atención, verás que esto sucede ya todos los días. Estamos rodeados de experiencias colectivas que se enfrentan al espíritu del neoliberalismo una y otra vez. El movimiento contra la deuda estudiantil en Estados Unidos (You´re not a Loan) o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) son dos buenos ejemplos de ello; pero no son los únicos, ni los más importantes. Miles de personas con sus pequeñas iniciativas de todo tipo se niegan a diario a convertirse en empresas competitivas, plantándole cara al espíritu del neoliberalismo tanto dentro de ellas (negándose a actuar como una empresa) como para con los otros (negándose a competir). En estas experiencias cotidianas y aisladas se halla la materia prima para la elaboración de un nuevo espíritu, un contra-espíritu capaz de expulsar al espíritu que ahora nos posee. Tan sólo tenemos que trazar líneas de unión entre ellas, y eso pasa inevitablemente por establecer relaciones de cooperación.

Como el neoliberalismo no es algo que se encuentre fijo en un lugar determinado, sino más bien una relación con todo, es imposible librarse de él de modo individual. Cuando lo intentas, el suelo se convierte en cemento mojado y enseguida comprendes que sin la ayuda de los demás no llegarás muy lejos. Salvo, quizá, a sentir desprecio y rencor por aquellos que no lo intentan como tú o, en el peor de los casos, a refugiarte en una identidad compartida (un grupo político, una ideología…) que asegure haberse librado del espíritu neoliberal, cuando en realidad lo único que ha hecho es exportar la competencia al terreno de las “pequeñas comunidades”. Compartir, poner en común, amigo mío, ésa es la clave para desprendernos del espíritu que ahora nos posee. Así es como lograremos ensanchar nuestro contra-espíritu hasta llenarlo todo de unos valores distintos. Desde un partido político hasta lo más profundo de nuestras almas: todo. Occupy Everything, my friend.

Supongo que te estarás preguntando cuáles son esos nuevos valores capaces de ejecutar tal exorcismo. Te diré los que yo pienso que son. Pero recuerda: yo también estoy poseído igual que tú y, como bien sabes, en la posesión no existen certezas absolutas, tan sólo intuiciones. Dicho esto, el primer valor a destacar creo que sería la cooperación. Es urgente que comencemos a ver al otro como un compañero en vez de como un obstáculo en nuestro camino, sólo así podremos empezar a caminar en la dirección correcta sobre un pavimento firme. En segundo lugar, la capacitación. Nuestro espíritu debe capacitarnos para realizar por nosotros mismos todas aquellas tareas que ahora delegamos en los “expertos”. Por último, creo que la posesión de nuestro contra-espíritu debería significar una experiencia de disfrute distinta a la que nos ofrece el consumo. Una experiencia donde la abundancia del tiempo y las relaciones humanas, junto con el cuidado de la vida colectiva, fuesen la nueva buena vida; una manera distinta de medir la “riqueza”. Te lo puedo decir de otro modo: acabaremos con la posesión neoliberal únicamente si intensificamos al máximo la dimensión común de la experiencia. Realizar algo así, querido amigo, sería crear la obra de arte más bella de la historia. En nuestras manos está conseguirlo. En las tuyas y en las de todos nosotros juntos. Sin dejar de ser lo que somos y sin movernos del sitio que ya ocupamos.

Espero que mis palabras te hayan sido de ayuda, y te deseo una pronta recuperación. Cuídate mucho.

Leónidas Martín.
Junio 2014, Barcelona.

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Este escrito está inspirado en un par de libros que he leído esta semana, muchas conversaciones mantenidas con mi amigo Amador Fdez-Savater y mis compañeros de Enmedio y un par de películas clásicas de terror que me han vuelto a quitar el sueño las pasadas noches. Aquí va la lista:

La nueva razón del mundo, de Chirstian Laval y Pierre Dardot (Gedisa Editorial)
Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones, de Michel Foucault (Alianza Editorial)
Posesión infernal (Sam Raimi, 1981)
El Exorcista (William Friedkin, 1973)

Los talleres 4×4 de Enmedio: Activismo y Ficción (2ª edición)

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La ficción y el activismo social tienen mucho en común. Una novela, una película o un videojuego transforman la realidad interviniendo en las creencias y en los valores humanos. Una manifestación o una campaña política también. Para hacerlo, ambas emplean todo lo que tienen a su alcance: el cuerpo, la imagen, la palabra.
En este taller analizaremos algunos recursos y procedimientos empleados en la producción de ficciones (voces narrativas, técnicas de guión y actuación, storytelling, tipos de conflicto, construcción de personajes…), y estudiaremos su posible aplicación en el activismo social.

El taller lo imparte Leónidas Martín (miembro de Enmedio) y es totalmente gratuito. Eso sí, las plazas son limitadas, ¡corre!

Días: 29 y 30 de Marzo de 2014.

Horario: sábado de 11h. a 14h. y de 15h. a 19h. Domingo de 11h. a 14h.

Inscripciones: rellenando este formulario.

Más sobre los talleres 4×4

 

Presentación en la Facultad de Bellas Artes (Universidad de Barcelona)

EnmedioBBAAGrande la presentación que dimos ayer en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. La acogida no pudo ser mejor: sala llena hasta los topes, risas sin parar, aplausos… Nos costó salir de allí.
Gracias a todos por vuestro apoyo. Jugando en casa y con un público como vosotros, uno siente que puede enfrentarse a cualquier cosa. Lo que sea.

Enmedio en el Militant Research Handbook

portada 2  ¿Qué es la investigación militante? Para los editores de esta publicación, la investigación militante es el lugar donde el activismo y la academia se encuentran. Contraria a todos esos investigadores –cada vez más numerosos– que centran sus estudios en el activismo social sin dejar que se cuele por las cada vez más custodiadas puertas universitarias, esta revista propone hacer de sí misma un modo de activismo, una forma de militancia sobre, para y con los movimientos sociales.

Todo empezó el año pasado, cuando un grupo de artistas y académicos de la cultura visual se juntaron con algunas redes activistas para celebrar en la ciudad de Nueva York el primer certamen de Now! Visual Culture. El encuentro fue un éxito, tanto en número de participantes como en las ideas tan jugosas que de él surgieron. De ahí salió, por ejemplo, la idea de realizar la primera Strike Debt (Huelga de deuda), que no ha dejado de hacerse fuerte desde entonces.

Otra de las ideas que aparecieron en ese encuentro fue la de editar una revista alrededor de la pregunta que abre esta entrada: ¿Qué es la investigación militante? Hace a penas un par de días, esta idea se hizo realidad. Como dice Nicholas Mirzoeff, uno de los promotores de este proyecto, «no se trata de un documento exhaustivo, esta revista es más bien una invitación a pensar juntos en qué consiste eso que llamamos la investigación militante». Y para ello han juntado un montón de voces que, desde su propia experiencia, responden a esta pregunta, cada uno a su manera. Nos congratula ser una de esas voces.

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