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Tenemos que crear una cultura que nos saque de la cultura neoliberal (entrevista Degrowth 2014)

De qué está hecha la cultura del neoliberalismo, qué otra cultura puede llegar a plantarle cara, de qué valores estaría hecha esa nueva cultura. Estas preguntas y otras cuantas más definen el marco de la entrevista que le hicieron los chicos de Challenge Yasuni a Leónidas Martín, miembro de Enmedio, durante el encuentro Degrowth 2014 (Leipzig). La dirección corre a cargo de Stella Veciana y el realizador es Dan Norton.

Posesión neoliberal (Leónidas Martín)

posesion-88Autor: Leónidas Martín

Querido amigo, sé por lo que estás pasando. El neoliberalismo te tiene poseído y no sabes cómo deshacerte de él. Por si te sirve de consuelo, te diré que no eres el único. El neoliberalismo, más que una ideología o una política, es un espíritu que lo ha poseído todo. Ha poseído al Estado y a todas sus instituciones, y los hospitales, las escuelas, los lugares de trabajo. También nos ha poseído a nosotros. Ha tomado nuestros cuerpos, nuestros deseos e ilusiones, nuestras ideas y nuestros sueños. Y, una vez poseídos, el espíritu del neoliberalismo nos gobierna bajo una única ley: la ley de la competencia.

Competir, competir, competir. Este es el principio universal de nuestros días. Está presente en todas partes. Compiten las empresas, compiten los mercados, compiten los gobiernos, “debemos adoptar unas políticas más competitivas”, dicen; y, por supuesto, nosotros competimos también. La ley de la competencia la llevamos tan dentro que ha llegado a ser parte de nosotros. Por más que nos pese, amigo mío, nos hemos convertido en una especie de pequeña empresa individual dedicada a competir sin descanso con las otras pequeñas empresas individuales que nos rodean: nuestros semejantes. Por eso te sientes hoy tan mal.

Para dejar de sentirte así te aconsejo que no prestes mucha atención a lo que dicen por ahí algunos falsos curanderos. Si el neoliberalismo fuese —tal y como afirman— “algo que se encuentra únicamente ahí fuera”, en el Estado, en los mercados o donde sea, tú ahora no sufrirías tanto, te lo aseguro. Créeme, el neoliberalismo no es una institución, es más bien una actividad paranormal (completamente normalizada y normativizada) que opera a la vez tanto dentro como fuera de nosotros. Así es como dirige nuestros comportamientos, los que tenemos hacia nosotros mismos y los que tenemos hacia los demás. Por eso, cuando un día nos sentimos tan mal como te sientes tú hoy y decidimos que ya está bien, que hasta aquí hemos llegado y que vamos a plantarle cara a este maldito espíritu, nos resulta muy difícil saber por dónde empezar.

Siento decirte que no existen conjuros definitivos, ni antídotos capaces de terminar para siempre con esta posesión. Lo que existen son conductas que, una vez repetidas, crean unos hábitos que debilitan en gran medida a esta fuerza malévola. Siento decirte también que poner en práctica estas conductas no es nada fácil. Si lo intentas, lo más probable es que sientas un miedo atroz, que tus labios zumben como moscas y comiences a oír voces raras en tu cabeza: ecos de un canto fantasmal llegados de la oscuridad más profunda para hacerte reconsiderar tu decisión.

Una de esas voces espectrales que aparece con más frecuencia es aquella que nos induce a pensar que, tomando el Estado y sus instituciones, acabaríamos de golpe y porrazo con la posesión neoliberal. No me gustaría que me malinterpretases; por supuesto que estoy a favor de cualquier incursión institucional de signo contrario a las políticas neoliberales, algo así multiplicaría las posibilidades de enfrentarnos a este espíritu; sin embargo, mucho me temo que no sería suficiente. A un espíritu no se le elimina simplemente con un cambio de política. Eso, sin unas nuevas prácticas de subjetivación, sirve de bien poco. Aunque el espíritu neoliberal se siente mejor cuando los gobiernos fluyen en la dirección del neoliberalismo, es capaz de adaptarse a circunstancias muy adversas. No lo olvides.

Otro hechizo a evitar es el que popularmente se conoce como La gota que colma el vaso. Bajo su influjo uno tiende a pensar que el sujeto no debe hacer nada para desposeerse, que la historia lo hará por él. Más que intentar crear unos nuevos valores que hagan emerger una subjetividad distinta, este embrujo nos sugiere que será el mismo neoliberalismo, mediante sus propias contradicciones internas, quien se encargará de ello. Así, un buen día, de buenas a primeras y sin que nadie sepa muy bien por qué, comenzará una especie de reconquista espiritual que lo cambiará todo. Lo único que necesitamos hacer nosotros, pues, es tomar conciencia de lo que nos sucede y esperar a que se den las condiciones idóneas para nuestra desposesión.

Como te habrás dado cuenta, ambos espejismos desatienden la lección más importante que nos ha enseñado el propio neoliberalismo: poseer es producir una subjetividad. Y eso no se hace únicamente tomando el Estado y aplicando unas políticas económicas distintas. Lo dijo la mismísima Margaret Thatcher: “La economía es sólo un método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma”. Y para cambiar el alma de la gente, amigo mío, para crear un nuevo sujeto, es necesario realizar un trabajo constante en todos y cada uno de los planos de influencia que afectan a ese sujeto. Esa actividad incesante es, precisamente, el espíritu que nos tiene poseídos.

Sí, lo sé, te estoy deprimiendo más de lo que estabas. Tú tan sólo buscabas una manera sencilla de expulsar a ese maldito espíritu de tu cuerpo y yo no hago más que complicarlo todo. Pero no desesperes, traigo buenas noticias también; escucha: si el espíritu que nos posee es capaz de poseerlo todo desde todos los sitios a la vez, la resistencia a este espíritu puede darse también en cualquier parte; en cualquier momento. De hecho, si te fijas con atención, verás que esto sucede ya todos los días. Estamos rodeados de experiencias colectivas que se enfrentan al espíritu del neoliberalismo una y otra vez. El movimiento contra la deuda estudiantil en Estados Unidos (You´re not a Loan) o la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) son dos buenos ejemplos de ello; pero no son los únicos, ni los más importantes. Miles de personas con sus pequeñas iniciativas de todo tipo se niegan a diario a convertirse en empresas competitivas, plantándole cara al espíritu del neoliberalismo tanto dentro de ellas (negándose a actuar como una empresa) como para con los otros (negándose a competir). En estas experiencias cotidianas y aisladas se halla la materia prima para la elaboración de un nuevo espíritu, un contra-espíritu capaz de expulsar al espíritu que ahora nos posee. Tan sólo tenemos que trazar líneas de unión entre ellas, y eso pasa inevitablemente por establecer relaciones de cooperación.

Como el neoliberalismo no es algo que se encuentre fijo en un lugar determinado, sino más bien una relación con todo, es imposible librarse de él de modo individual. Cuando lo intentas, el suelo se convierte en cemento mojado y enseguida comprendes que sin la ayuda de los demás no llegarás muy lejos. Salvo, quizá, a sentir desprecio y rencor por aquellos que no lo intentan como tú o, en el peor de los casos, a refugiarte en una identidad compartida (un grupo político, una ideología…) que asegure haberse librado del espíritu neoliberal, cuando en realidad lo único que ha hecho es exportar la competencia al terreno de las “pequeñas comunidades”. Compartir, poner en común, amigo mío, ésa es la clave para desprendernos del espíritu que ahora nos posee. Así es como lograremos ensanchar nuestro contra-espíritu hasta llenarlo todo de unos valores distintos. Desde un partido político hasta lo más profundo de nuestras almas: todo. Occupy Everything, my friend.

Supongo que te estarás preguntando cuáles son esos nuevos valores capaces de ejecutar tal exorcismo. Te diré los que yo pienso que son. Pero recuerda: yo también estoy poseído igual que tú y, como bien sabes, en la posesión no existen certezas absolutas, tan sólo intuiciones. Dicho esto, el primer valor a destacar creo que sería la cooperación. Es urgente que comencemos a ver al otro como un compañero en vez de como un obstáculo en nuestro camino, sólo así podremos empezar a caminar en la dirección correcta sobre un pavimento firme. En segundo lugar, la capacitación. Nuestro espíritu debe capacitarnos para realizar por nosotros mismos todas aquellas tareas que ahora delegamos en los “expertos”. Por último, creo que la posesión de nuestro contra-espíritu debería significar una experiencia de disfrute distinta a la que nos ofrece el consumo. Una experiencia donde la abundancia del tiempo y las relaciones humanas, junto con el cuidado de la vida colectiva, fuesen la nueva buena vida; una manera distinta de medir la “riqueza”. Te lo puedo decir de otro modo: acabaremos con la posesión neoliberal únicamente si intensificamos al máximo la dimensión común de la experiencia. Realizar algo así, querido amigo, sería crear la obra de arte más bella de la historia. En nuestras manos está conseguirlo. En las tuyas y en las de todos nosotros juntos. Sin dejar de ser lo que somos y sin movernos del sitio que ya ocupamos.

Espero que mis palabras te hayan sido de ayuda, y te deseo una pronta recuperación. Cuídate mucho.

Leónidas Martín.
Junio 2014, Barcelona.

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Este escrito está inspirado en un par de libros que he leído esta semana, muchas conversaciones mantenidas con mi amigo Amador Fdez-Savater y mis compañeros de Enmedio y un par de películas clásicas de terror que me han vuelto a quitar el sueño las pasadas noches. Aquí va la lista:

La nueva razón del mundo, de Chirstian Laval y Pierre Dardot (Gedisa Editorial)
Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones, de Michel Foucault (Alianza Editorial)
Posesión infernal (Sam Raimi, 1981)
El Exorcista (William Friedkin, 1973)

Los talleres 4×4 de Enmedio: Activismo y Ficción (2ª edición)

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La ficción y el activismo social tienen mucho en común. Una novela, una película o un videojuego transforman la realidad interviniendo en las creencias y en los valores humanos. Una manifestación o una campaña política también. Para hacerlo, ambas emplean todo lo que tienen a su alcance: el cuerpo, la imagen, la palabra.
En este taller analizaremos algunos recursos y procedimientos empleados en la producción de ficciones (voces narrativas, técnicas de guión y actuación, storytelling, tipos de conflicto, construcción de personajes…), y estudiaremos su posible aplicación en el activismo social.

El taller lo imparte Leónidas Martín (miembro de Enmedio) y es totalmente gratuito. Eso sí, las plazas son limitadas, ¡corre!

Días: 29 y 30 de Marzo de 2014.

Horario: sábado de 11h. a 14h. y de 15h. a 19h. Domingo de 11h. a 14h.

Inscripciones: rellenando este formulario.

Más sobre los talleres 4×4

 

Presentación en la Facultad de Bellas Artes (Universidad de Barcelona)

EnmedioBBAAGrande la presentación que dimos ayer en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. La acogida no pudo ser mejor: sala llena hasta los topes, risas sin parar, aplausos… Nos costó salir de allí.
Gracias a todos por vuestro apoyo. Jugando en casa y con un público como vosotros, uno siente que puede enfrentarse a cualquier cosa. Lo que sea.

Enmedio en el Militant Research Handbook

portada 2  ¿Qué es la investigación militante? Para los editores de esta publicación, la investigación militante es el lugar donde el activismo y la academia se encuentran. Contraria a todos esos investigadores –cada vez más numerosos– que centran sus estudios en el activismo social sin dejar que se cuele por las cada vez más custodiadas puertas universitarias, esta revista propone hacer de sí misma un modo de activismo, una forma de militancia sobre, para y con los movimientos sociales.

Todo empezó el año pasado, cuando un grupo de artistas y académicos de la cultura visual se juntaron con algunas redes activistas para celebrar en la ciudad de Nueva York el primer certamen de Now! Visual Culture. El encuentro fue un éxito, tanto en número de participantes como en las ideas tan jugosas que de él surgieron. De ahí salió, por ejemplo, la idea de realizar la primera Strike Debt (Huelga de deuda), que no ha dejado de hacerse fuerte desde entonces.

Otra de las ideas que aparecieron en ese encuentro fue la de editar una revista alrededor de la pregunta que abre esta entrada: ¿Qué es la investigación militante? Hace a penas un par de días, esta idea se hizo realidad. Como dice Nicholas Mirzoeff, uno de los promotores de este proyecto, «no se trata de un documento exhaustivo, esta revista es más bien una invitación a pensar juntos en qué consiste eso que llamamos la investigación militante». Y para ello han juntado un montón de voces que, desde su propia experiencia, responden a esta pregunta, cada uno a su manera. Nos congratula ser una de esas voces.

Descarga la revista completa en PDF

 

Enmedio en la revista mexicana Código

946295_187582041410471_840333529_nLa revista mexica Código acaba de publicar un artículo dedicado a Enmedio. Parece que ha quedado bastante bien. Echadle un ojo a ver si os gusta.¡Ah!, y si alguien anda por allá que nos envíe una copia, por favor.

 

Presentación en el Hemliga Trädgården (Estocolmo, Suecia)

Enmedio StockholmAyer presentamos nuestro trabajo en Estocolmo, en uno de los centros sociales más activos de la ciudad: el Hemliga Trädgården (Jardín Secreto). Acudió mucha gente, se mostraron muy interesados. La verdad es que nos constó salir de allí, no dejaban que nos fuésemos a casa.

El debate –que se alargó casi dos horas– giró principalmente alrededor de las nuevas expresiones sociales que acontecen en todo el mundo cada vez con más frecuencia y fuerza (15M, Occupy, Taksim Gezi, etc), y sobre la producción de imágenes y relatos que les acompañan. ¿De qué están hechas esas imágenes, qué cuentan esos relatos?

Nosotros respondimos desde nuestra propia experiencia –¿desde dónde si no?–, Fiesta en el Inem, Fiesta en Bankia, intervenciones fotográficas contra los desahucios, Discongreso, acciones contra la privatización… La discusión dio para mucho. Sin duda, el de ayer fue uno de los mejores debates que hemos tenido en los últimos tiempos. Un placer, tack!

Kunst, Design und Fotografie als Direkte Aktion (Hamburgo, Alemania)

Captura de pantalla 2013-09-10 a la(s) 10.24.34Estamos camino del aeropuerto, nos vamos a Hamburgo (Alemania). Nos han invitado para que les contemos cómo nos las ingeniamos para enfrentar los abusos financieros con humor, creatividad y algo de mala hostia. Aprovecharemos la ocasión para comernos un par de salchichas, saludar a nuestros parientes y amigos inmigrantes y contar unos cuantos chistes sobre Merkel. Si andas por allá, ya sabes: estás más que invitada. Ponte Enmedio.

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Eine Veranstaltung des spanischen Kollektivs Enmedio
Direkt aus dem Herzen der ökonomischen Krise kommend, hat uns die Gruppe von Artivisten einen visuellen Rundgang durch die aktuelle Lage, die durch finanzielle Korruption gezeichnet ist, die kreativen Strategien mit denen sie der Situation begegnen und Widerstand leisten, mitgebracht. Kunst, Design und Fotografie als Direkte Aktion.

http://www.enmedio.info/
http://www.enmedio.info/en/
https://www.facebook.com/enmediocolectivo

Die Veranstaltung findet in englischer und deutscher Sprache statt.

Entrevista a Enmedio en Eldiario.es

“Interrumpir el relato dominante y crear nuestro propio relato es la política que nos interesa”

Insatisfechos por la falta de conexiones entre el arte y la acción política, Campa, Leo, Mario y Oriana crearon junto a otras cuatro personas el colectivo Enmedio (Barcelona) que se dedica a explorar la potencialidad transformadora de las imágenes y los relatos. Esta semana hackearon la estatua de Colón en Barcelona y son responsables entre otras muchas iniciativas de la vistosa campaña gráfica de los escraches de la PAH. Hemos conversado con ellos sobre la fuerza que tiene y puede tener eso que llamamos arte para intervenir políticamente en la crisis

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Un espacio en Barcelona, un colectivo de artistas, un grupo de acción, ¿qué es Enmedio?

Leo: El nombre dice mucho. Enmedio nace de un desgarro. Somos todos profesionales de la imagen (diseñadores, cineastas, artistas, etc.) que hemos abandonado nuestro terreno normal de trabajo. No encontrábamos sentido a los lugares que nos estaban asignados: la academia de arte, la agencia de publicidad, la productora. Y nos salimos para inventarnos un sitio nuevo desde donde hacer lo que queremos hacer, un espacio que es un tanto incómodo, difícil y esta en una tierra de nadie.

Campa: En los lugares del arte no hay política (¡en todo caso politiqueo!) y en los lugares de la política no hay demasiadas preocupaciones estéticas, así que la misma realidad nos empujó a inventarnos un tercer espacio, a ponermos en medio del arte y la política.

Mario: Hay una potencia en el trabajo con la imagen que queremos seguir explorando, porque es lo nuestro, lo que sabemos hacer, el modo en el que nos relacionamos con el mundo, pero necesitamos llevarla a otros sitios y mezclarla con otras cosas. Enmedio hace referencia a ese lugar desconocido en el que queremos situarnos, que tiene que ver con la fotografía o el vídeo pero no es sólo eso aunque también sea eso, ¿se entiende?

Oriana: Hace ya diez o doce años que exploramos en ese filo, algunos provenimos de colectivos como Las Agencias, Yomango, V de Vivienda, etc. Hay quien ha pasado por la okupación, por la antiglobalización, por movimientos latinoamericanos como el zapatismo y gente sin ninguna trayectoria política o hija de los movimientos de ahora: 15-M, etc. Esa mezcla de diferentes backgrounds creativos y políticos nos saca de nuestro papel a la hora de trabajar juntos y produce efectos sorprendentes, es quizá la fuerza de lo que hacemos.

¿De qué sirve la intervención política en el ámbito de lo simbólico en un momento de crisis como el actual que toca y afecta a lo más material de nuestras vidas, a lo más real (la casa, el salario, etc.)?

Campa: El capitalismo nos conduce a esta miseria, a estos desahucios y a este sufrimiento a través de imágenes y relatos. Es un gran fabulador, con una capacidad de fascinación impresionante. Mucha gente se hipotecó porque se creyó el relato, hecho de discurso e imágenes, que nos llegaba a diario desde los bancos y la publicidad. La publicidad crea imágenes de mundos deseables y ese imaginario genera paradigmas económicos y situaciones sociales.

Leo: No está por un lado la ficción y por otro la realidad: la ficción es el núcleo duro de la realidad. Desde una manifestación (un acto teatral en la calle) hasta la redacción de un discurso político (que maneja imágenes e imaginario), todo es ficción. Lo importante son los efectos de las ficciones, si nos las podemos reapropiar o no, si nos las creemos o no, si generan confianza en nosotros mismos o impotencia. La base del cambio social es cultural: los relatos que dan sentido a nuestra vida y al mundo en que vivimos.

Mario: Por esa razón, trabajamos en dos sentidos. Por un lado, interferir en el relato dominante, en la explicación oficial del mundo, a través de la guerrilla de la comunicación, con carteles, lemas, mensajes, etc. Y por otro, contribuir a la producción autónoma de imaginarios. Ya no tanto a desarticular un relato, como a crear otro. Esto es lo más importante y lo más difícil: autorrepresentarnos, crear nuestra propia historia, nuestra propia explicación de lo que sucede. Un relato en el que podamos vivir.

Vamos a ver todo esto que decís en detalle, a partir de vuestras propias acciones. Si os parece, empezamos por la fiesta en el INEM que organizasteis en 2009.

Oriana: Quizá lo más interesante fue el momento: estalla la crisis pero no pasa nada en la calle. Hay miedo y parálisis. La idea fue buscar un lugar que condensase y representase ese miedo. Elegimos una oficina del INEM. ¡Y qué mejor que una fiesta para combatir el miedo!

Campa: Enmedio trabaja desde la autorrepresentación. Es decir, no se trataba de una fiesta para los parados. Nosotros también estamos parados, vivimos en la precariedad, etc. No damos lecciones a nadie: partimos de nosotros mismos e invitamos a los demás a participar con nosotros. En el vídeo se ve que hay gente que sonríe, participa, aplaude o nos dice “me habéis alegrado el día”. Buscamos ese acercamiento a partir de nuestras propias preocupaciones, problemas y malestares.

Leo: Fue impresionante la cantidad de visitas que tuvo ese vídeo. Creo que tocamos algo que respondía a un afecto compartido: partiendo de lo que te atraviesa personalmente puedes comunicar con los demás. Lo más íntimo es a la vez lo más común.

Mario: Intentamos que las acciones sean inspiradoras y contagien, pensarlas y diseñarlas como semillas que pueden germinar en otros lados. Después del 15-M, hubo una fiesta en una oficina del INEM en Canarias  y otras acciones parecidas . Dentro de un marco (estético, político, teórico) que definimos nosotros, buscamos la participación y la reapropiación.

¿Qué son los reflectantes?

Leo: Reflectantes es un grupo de acción nacido de unas jornadas de activismo creativo que llamamos “Cómo acabar con el Mal” y en las que se trataba de transmitir prácticas y experiencias del activismo creativo a gente más joven, politizada con el 15-M, etc. Enlaza con una trayectoria larga de creación de personajes que actúan en espacios de protesta, desde Prêt a Revolter hasta los New Kids on the Black Block, proponiendo otras maneras de estar en la calle, repletas de alegría, de color, de creatividad.

Mario: Los reflectantes están muy ligados al momento en el que surgen, en torno al primer aniversario del 15-M. El poder había activado entonces la vía de la represión y la criminalización para acabar con la protesta en calle. Entrar en esas dinámicas vacía la calle de pluralidad, “desdemocratizando” la protesta hasta que sólo quedan grupos pequeños y muy homogéneos, fácilmente identificables y codificables. Ahí surgen entonces los reflectantes diciendo: “no vamos a jugar en ese juego, rompamos los códigos”.

Campa: Los reflectantes juegan con el imaginario de los súper-héroes y la cultura de los fans, son gente normal pero con una serie de herramientas que les permiten hacer frente al Mal: cubos hinchables para parar a la policía en caso de carga, espejos para deslumbrar a los helicópteros de vigilancia, disfraces para romper la codificación, etc. Dramatizan y a la vez desdramatizan la protesta: usando el humor, generando otros afectos, volviendo deseable la presencia en la calle y, al mismo tiempo, poniendo en juego elementos reales para canalizar de otro modo los momentos de tensión y violencia.

Oriana: Muchísima gente se unió al bloque reflectante en la mani del aniversario del 15-M, también apareció gente que no conocíamos y había visto los disfraces en Internet. Hoy los reflectantes son un grupo autónomo, muy cercano a Enmedio pero independiente. Eso es muy interesante también.

¿Qué me contáis de la Fiesta en Bankia?

Mario: La misma semana que el gobierno anuncia recortes de 20.000 millones de euros en sanidad y educación, nos enteramos de que van a rescatar con 23.000 millones de euros de dinero público a Bankia. Como la mayoría de la gente, estábamos indignadísimos y entonces decidimos hacer algo al respecto.

Leo: Nos reunimos una serie de gente afín y empezamos a pensar qué podíamos hacer para dañar la imagen de Bankia. Pensamos que la única manera de afectar a un banco y mostrar nuestro rechazo al rescate era animar a la gente a cerrar sus cuentas. Y que la mejor manera de hacerlo era… era montando una fiesta (ya ves que nos encanta montar fiestas).

Campa: Así que un día un grupo de gente nos desplazamos hasta una oficina de Bankia y esperamos agazapados hasta que una cliente cerró su cuenta. Y entonces entramos y le montamos una fiesta. La clienta no se lo creía. Estuvimos dentro apenas 4 minutos, lo que duró la canción. Y llevándonos a la cliente en volandas, salimos tal y como habíamos entrado. De todo esto editamos un vídeo que en 24 horas tenía más de 100.000 visitas y desde entonces no han hecho más que aumentar. La página de Youtube está llena de comentarios. El vídeo se pasó en varias cadenas de televisión y otras fiestas “Cierra Bankia” fueron celebradas en otras ciudades del estado.

Oriana: La idea era mostrar que algo tan íntimo y privado como tu cuenta en el banco puede ser usado de forma política y que cerrarla puede ser un acto público y, sobre todo, ¡muy divertido!

¿Qué fue el Discongreso?

Mario: Desde Enmedio nos sumamos a la campaña del 25-S: “Ocupa el congreso”. Esa convocatoria coincidía con nuestros debates internos: nos parecía que el 15-M había caído en ciertas inercias repetitivas y que el 25-S podía ser una ocasión para romperlas. El problema es que se trataba de una convocatoria muy cerrada, excluyente y codificada. Nuestro trabajo ahí fue usar la comunicación como apertura. A través de los carteles, una campaña gráfica y una propuesta para ocupar el espacio de modo distinto, se trataba de generar otro relato, reapropiarnos de la convocatoria, hacerla participable, deseable.

Oriana: El diseño de nuestra campaña era muy sencillo. Reemplazamos el “ocupa el congreso” por “rodea el congreso”, porque para nosotros no se trataba de una toma del poder sino de una destitución del poder, y añadimos algo. “El 25-S rodeamos el congreso hasta que dimitan. Punto”. En el cartel, una trama de puntos de distintos colores, que representaba la pluralidad de la sociedad, rodeaba un centro.

Campa: Esos puntos se convirtieron más tarde en fotografías. Montamos un Photocall que invitaba a la gente a fotografiarse con sus propias razones para acudir a un evento como el 25-S. Sacamos el Photocall a la calle y llamamos desde las redes sociales a que la gente se hiciera sus propias fotografías con sus razones. Se trataba de apostar así por la diversidad, abriendo una convocatoria en un principio muy excluyente.

Leo: Y finalmente los puntos se convirtieron en freesbes voladores donde la gente escribió sus demandas y que hicimos llegar al Congreso por encima de la barrera de policías el mismo 25-S. Como por tierra no había manera de entrar en el congreso para que nos escucharan, ¡no nos quedó otra opción que intentarlo por aire!

Photocall 25-S
 Habladme del Taller de Acción Fotográfica “No somos números”

Oriana: Desde la fotografía y en colaboración con la PAH, trabajamos para revertir la representación victimista y deshumanizada que dan los medios de los afectados por la hipoteca. Retratamos a las personas pendientes de desahucio o ya desahuciadas y pegamos esos retratos, ampliados, en los bancos responsables de su situación, mostrando así que los desahuciados tienen cara y ojos, que no sólo son estadísticas. Y a partir de esas fotografías, hemos diseñado también una serie de postales donde se explica la historia de los afectados, dirigidas en primer lugar a los bancos y luego (durante los escraches) a los políticos.

Campa: Estas intervenciones fotográficas funcionan en dos sentidos. Por un lado, fortalecen a los afectados que se acercan a los talleres y posan, ven su fotografía, las pegan en los bancos y así rompen con la barrera de la vergüenza, se hacen presentes en el espacio público. Por otro, la imagen opera como guerrilla en la pelea entre los distintos relatos sobre la crisis, en la lucha que se entabla día a día en los muros de las ciudades, asociando un rostro a la entidad responsable del desahucio (en los medios de comunicación se habla de desahucios pero no se mencionan los nombres de los bancos). Interrumpir el relato dominante y crear nuestro propio relato: en eso consiste la política que nos interesa.

Leo: Para nosotros lo esencial no es la calidad de los retratos o los vídeos, sino su articulación con procesos sociales tan potentes como la PAH. Pero también somos cuidadosos y exigentes con las formas. No compartimos la dejadez de quien piensa que lo importante es sólo “lo que muestra” tal foto o cartel. Nos preocupa lo estético pero no por lo estético en sí mismo, sino precisamente por lo político que hay en lo estético: el cómo se cuentan las cosas, el qué se deja ver, el qué se hace sentir. Sin formas, sólo hay rabia desnuda, no comunicación.

Pegada de carteles en Caixa Catalunya

Habéis diseñado también los populares carteles rojos y verdes de los escraches de la PAH. Un amigo me dijo al respecto, después de un escrache: “qué importante son esos cartelitos tan sencillos, sin ellos apareceríamos un poco como una masa enfurecida”.

Leo: El problema de la vivienda siempre ha sido central para nosotros, algunos ya participamos en la comisión gráfica de V de Vivienda-Barcelona de donde salió el célebre eslógan “No vas a tener casa en la puta vida”. En el desarrollo del taller “No somos números” se generó una relación directa con la PAH y nos pidieron que elaboráramos la parte visual de la campaña de escraches. Una propuesta muy importante para nosotros y al mismo tiempo muy delicada.

Mario: La idea fue explicar el conflicto con un simple golpe visual. Por un lado, el “sí se puede” de la PAH (el millón de firmas, el apoyo social, etc.). Por otro, el “pero no quieren” de la élite política completamente sorda a la sociedad. Verde y rojo: adelante y stop. Muchos carteles verdes y uno solo rojo: 99% y 1%. Los carteles y las pegatinas están diseñados, no tanto para el señalamiento de tal o cual político, como sobre todo para recoger y servir a la expresión del apoyo social a la PAH.

Oriana: En los escraches argentinos originales es muy importante el papel del barrio. La idea en este caso era la misma: que se pudiese rodear de botones verdes al diputado en su propio barrio. Que los comerciantes (el panadero, el ferretero, el kioskero) pegasen el cartel o la pegatina en sus establecimientos. Es decir, que fuese en cierta forma el propio barrio el que escrachase al diputado, el que lo invitase a pulsar verde. Lo importante en los escraches es sumar gente, la gente del barrio, la gente que pasa, que cualquiera pueda formar parte de la “marea verde” de la PAH. Ese es el efecto que intentamos facilitar con los carteles.

Campa: Aquí de nuevo ha sido muy importante la producción: cómo se pone esto en funcionamiento. Los materiales son baratos y sencillos, el diseño está publicado en la página de la PAH, cualquiera con una impresora, unos folios y un poco de celo puede hacerse sus carteles. Para nosotros es tan importante el concepto (el qué) como la producción (el cómo).

Los colores de la PAH

Citadme ya para acabar una referencia o influencia importante en ese trabajo vuestro entre la imagen y lo social, entre el arte y la política.

Oriana: El zapatismo, por haberlo vivido en primera persona y por lo que significa. Venir de la frivolidad y el desencanto de los 90 y de pronto encontrarte con una nueva manera de hacer política y comunicar. La importancia de la palabra y los símbolos, en las condiciones de vida más duras. El trabajo en y desde los imaginarios reales de la gente con la que trabajas y a la que quieres llegar. La centralidad de los procesos y no sólo de los resultados.

Mario: La música pop. Mi trabajo lo veo muy desde ahí, desde lo pop, lo popular. El deseo de comunicación con toda la sociedad, la voluntad de tocar lo emocional y los deseos, el anhelo de generar representaciones gozosas en las que te veas reflejado, donde quieras participar, que te (con)muevan.

Leo: Los Yippies, un grupo que nace y se mueve en medio de la contracultura americana de los años sesenta y que pretende radicalizar políticamente al movimiento hippie. Los yippies entendían el cambio social como una lucha de símbolos y dedicaron la mayor parte de sus esfuerzos activistas a crear mitos, rumores y ficciones que cortocircuitasen los relatos dominantes y pusiesen en circulación imágenes autónomas. En otro contexto muy distinto, yo pienso lo mismo.

Campa: En lo que me atañe, y como el zapatismo ya está dicho, diría que el punk. No tanto a nivel musical o estético, sino más bien por una cuestión de actitud: el morro, la frescura, la inmediatez, el inconformismo, el Do It Yourself, la intensidad de una canción de 3 minutos. Creo que eso conecta muy bien con lo que hacemos en Enmedio.

Toda la información sobre las acciones de Enmedio

Esta entrevista en inglés

 

Entrevista realizada por Amador Fdez.Savater para el Diario.es. Versión original aquí.

Campeones del paro

paroMonumental

España mola, lo dicen en la tele. España tiene sol, tiene playas, tapas, flamenco. España tiene el Barça y el Real Madrid. Es campeón del mundo de fútbol, baloncesto, tenis y moto GP. España descubrió América, inventó la tortilla de patata, la fregona, el Chupa-Chups. España es divertida, aquí la gente se lo pasa bien. Por eso vienen los guiris: fiesta, juerga, alegría. Así es la marca España. Así la muestran en los anuncios, en los periódicos, así dicen nuestros políticos que es: «yu ar a güinner». Puede que tengan razón, pero se olvidan de algo: España es también campeona del paro. Acabamos de superar el récord de los seis millones y la cifra no deja de subir. En eso sí que somos unos fuera de serie, los namber güan, auténticos Champions of the world. Y esto bien merece un buen anuncio.

Finalmente, algunos medios de comunicación no pudieron resistirse al jaque a Colón, a Nike, a Barcelona y a la marca España: