Escritos

Los procesos y las formas que configuran las ciudades-marca

Nuestras amigas de INFRA nos invitaron a participar en su tercera zona dedicada a investigar los procesos y las formas que configuran las ciudades-marca. Con ellas hemos llevado a cabo este fin de semana un taller que ha sido una experiencia súper enriquecedora para todos.

La primera sesión la dedicamos a entender juntos la lógica interna que mueve los procesos urbanísticos más violentos, una lógica que no dista mucho de aquella que aplica el neoliberalismo a cualquier otra cosa a la que se acerca. Podría resumirse de la siguiente manera: provocar tensión entre la permanencia y el desplazamiento. La gentrificación, por ejemplo, no es más que eso, el desplazamiento de una parte de la población que a su vez desplaza a otra cuando esta ya no puede permanecer por más tiempo en un lugar, bien porque le resulta peligroso hacerlo o bien porque le resulta prohibitivo.

Este proceso se desarrolla siempre en dos fases bien diferenciadas: la fase destructiva y la fase creativa. La primera, la fase destructiva dura el tiempo necesario hasta que el número de desplazados supera al número de residentes que luchan por permanecer. Justo entonces, comienza la fase dos, la “creativa”, que no es otra cosa que más destrucción, destrucción creativa. La destrucción primera sirve para una cosa principalmente: aumentar la diferencia entre el valor económico del lugar y el que podría alcanzar en otras condiciones. La destrucción segunda, la creativa, consiste en recaudar ese valor.

Hay una frase que indica el final de la fase uno, la habréis escuchado mil veces: “aquí no hay quien viva”. En cuanto esta frase se instala en el imaginario colectivo aparecen los “salvadores” público-privados con sus recetas mágicas para recomponer el lugar que ellos mismos han destruido hasta hacerlo invivible. El mito del “Urban Renewal” o renacimiento urbano, nace justo en ese momento, y aquellos que han sufrido los peores años de la destrucción inducida de su barrio se ven ahora forzados a abandonarlo definitivamente, dejando el lugar listo para unos nuevos residentes de un poder adquisitivo mucho mayor, auténticos devoradores de cultura –la que sea– y cupcakes de todo tipo.

infra2 infra1En la segunda sesión del taller fuimos todos juntos a visitar la parte sur del Chino junto a Drassanes, uno de estos lugares donde la fase de destrucción inducida se ha completado y está a punto de comenzar la fase creativa o, dicho de otro modo, la construcción de un nuevo hotel. Otro más sí, un hotel desde el que, según cuenta su director, “podrá verse el mar sin salir del centro de la ciudad”. Mientras exploramos la zona analizando todos y cada uno de los agentes de destrucción inducida, nos tomamos unas cuantas fotografías. La idea era la de tener una experiencia muy parecida a la que nos proponen los del hotel pero mucho más barata. Con un par de caracolas enfundadas en una diadema a modo de auriculares, todos los asistentes pudimos disfrutar del sonido del mar en estereo sin perder de vista el lugar donde nos encontrábamos ni la devastación social que nos rodeaba. Una devastación producida por la misma fuerza que, si no lo impedimos, levantará muy pronto un hotel de once plantas allí mismo.

Al final del taller decidimos seguir adelante con esta exploración hasta dar con un modo intervención capaz de alterar el sombrío destino que se nos avecina. Os mantendremos informadas, por supuesto.

Comments (0)

    Add a Comment