<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	>

<channel>
	<title>Enmedio</title>
	<atom:link href="http://www.enmedio.info/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.enmedio.info</link>
	<description>Arte, Política y Nuevas Tecnologías</description>
	<pubDate>Fri, 05 Mar 2010 05:45:33 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.7.1</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>[Vídeo] Arte y Activismo</title>
		<link>http://www.enmedio.info/video-arte-y-activismo/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/video-arte-y-activismo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 23:50:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Materiales]]></category>

		<category><![CDATA[acción]]></category>

		<category><![CDATA[activismo]]></category>

		<category><![CDATA[arte]]></category>

		<category><![CDATA[artivismo]]></category>

		<category><![CDATA[creación]]></category>

		<category><![CDATA[pensamiento]]></category>

		<category><![CDATA[política]]></category>

		<category><![CDATA[protesta]]></category>

		<category><![CDATA[táctica]]></category>

		<category><![CDATA[tv]]></category>

		<category><![CDATA[vídeo]]></category>

		<category><![CDATA[vídeos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=1039</guid>
		<description><![CDATA[Vídeo escrito, dirigido y realizado por algunos miembros de Enmedio.
Proyectos colectivos que entienden el arte como relación social. Intervenciones artísticas en el consumo, guerrilla de la comunicación, formas creativas de movilización y protesta; propuestas críticas cargadas de humor y desobediencia, nuevas narrativas capaces de alterar los signos y códigos establecidos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><object width="540" height="322" data="http://blip.tv/play/uWqByd1EAg" type="application/x-shockwave-flash"><param name="src" value="http://blip.tv/play/uWqByd1EAg" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object><br />
Escrito, dirigido y realizado por Leónidas Martín y Xavier Artigas (miembros de Enmedio)</p>
<p>Por todas partes podemos leer hoy en día que el arte se ha integrado por completo en la economía, que es el arte quien estimula el deseo de consumir, que la creación ha quedado totalmente atrapada en el mercado, que las prácticas artísticas son ahora el modelo hegemónico de la producción de riqueza capitalista y otras cosas por el estilo. Pues bien, sin menospreciar en absoluto tales afirmaciones (muy acertadas, en términos generales), presentamos aquí una serie de experiencias que, situadas a medio camino entre el arte y el activismo social, se las ingenian para resistir ante aquella realidad. De esta resistencia surge, como veremos, una nueva estética socialmente comprometida. Un tipo de creación con una nueva responsabilidad política: la de establecer imaginarios posibles e inventar dispositivos críticos que nos sirvan para socializarnos, para crear comunidad, para adquirir subjetividades distintas a las ofrecidas por la publicidad.<br />
Las propuestas incluidas en este episodio de <a href="http://www.rtve.es/television/metropolis/programas/"><em>Metrópolis</em></a> entienden la cultura ―ese lugar donde se produce el símbolo y por donde circulan los sentidos― como un nuevo terreno de conflicto. Desde esa perspectiva producen sus imágenes; desde ahí escriben sus historias. Todas estas experiencias, cada una a su manera, componen un nuevo escenario de creación donde lo artístico abandona, definitivamente, la epistemología del sujeto individuo y pasa a convertirse en un sujeto colectivo. Este nuevo sujeto creador hace de la vida cotidiana una fuerza capaz de apropiarse de cualquier signo, reinterpretarlo, alterarlo y devolverlo de nuevo a la circulación transformado en una herramienta social plenamente activa.  Una marca que se apropia de todas las demás (<em>Yomango</em>); un falso <em>New York Times</em> que anuncia el fin de la guerra en Irak; un ejército de payasos que se enfrenta a la policía cargado de burla y humor (<em>C.I.R.C.A</em>); dos tipos que se cuelan en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio y ridiculizan sus políticas desde dentro (<em>The Yes Men</em>); el record mundial de gente gritando “No vas a tener casa en la puta vida”; un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder; un centro comercial convertido en <em>playground</em> para la protesta y la denuncia (<em>Urban Decoy</em>). Todo esto y mucho más en Arte y activismo, una colección de prácticas artísticas que son, antes que nada, una relación social.<br />
Lo dejó dicho Bruce Lee: “La acción es nuestra relación con todo.”<br />
<a href="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/arteactivismoweb.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1025" title="arteactivismoweb" src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/arteactivismoweb.jpg" alt="arteactivismoweb" width="198" height="141" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/video-arte-y-activismo/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Proyección del documental RiP: A Remix Manifesto</title>
		<link>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-rip-a-remix-manifesto/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-rip-a-remix-manifesto/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Mar 2010 01:13:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>xavi</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Actividades]]></category>

		<category><![CDATA[Los Jueves Enmedio]]></category>

		<category><![CDATA[Brett Gaylor]]></category>

		<category><![CDATA[creative commons]]></category>

		<category><![CDATA[cultura libre]]></category>

		<category><![CDATA[documental]]></category>

		<category><![CDATA[Remix Manifesto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=1028</guid>
		<description><![CDATA[<strong>Proyección del documental RiP: A Remix Manifesto</strong>, realizado por <strong>Brett Gaylor</strong>. El realizador desarrolla un manifiesto a favor de la libre difusión de la cultura a través de encuentros con el fundador de las licencias <em>Creative Commons</em>, Lawrence Lessig, el músico de <em>mash-up</em> Girl Talk, el ex ministro de cultura de Brasil Gilberto Gil y el escritor Cory Doctorow, entre otros. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Jueves 4 de marzo de 2010 · 20:00 h</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-1030" title="rip" src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/rip.jpg" alt="rip" width="186" height="240" /></p>
<p><strong>Proyección del documental RiP: A Remix Manifesto</strong>, realizado por <strong>Brett Gaylor</strong>. El realizador desarrolla un manifiesto a favor de la libre difusión de la cultura a través de encuentros con el fundador de las licencias <em>Creative Commons</em>, Lawrence Lessig, el músico de <em>mash-up</em> Girl Talk, el ex ministro de cultura de Brasil Gilberto Gil y el escritor Cory Doctorow, entre otros. Este manifiesto desarrolla los siguientes puntos:</p>
<p>1.La cultura siempre se construyó basándose en el pasado,</p>
<p>2.El pasado siempre intenta controlar al futuro,</p>
<p>3.El futuro se está volviendo menos libre,</p>
<p>4.Para construir sociedades libres es necesario limitar el control desde el pasado.</p>
<p>Explicando el origen de los derechos de autor, Brett Gaylor comparte sus reflexiones respecto las disfunciones de lo que hoy en día llamamos la propriedad intelectual, poniendo ejemplos que provienen tanto del ámbito cultural, como del ámbito científico.<br />
Además, el propio documental fue realizado colectivamente a lo largo de todo el proceso de creación. El público  participó en dicho proceso a través de la página web OpenSourceCinema.org. Aunque la versión 1.0 del proyecto ya esté completa, Brett Gaylor espera la participación de tod@s para mejorar el documental  y sacar nuevas versiones. Se trata de un proyecto en constante transformación:<br />
http://www.OpenSourceCinema.org/project/rip2.0 !</p>
<p>RiP: A Remix Manifesto<br />
2008<br />
86 min.<br />
Director : Brett Gaylor<br />
En inglés<br />
Subtítulos castellano.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-rip-a-remix-manifesto/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Arte y Activismo (Domingo 28 Feb. Metrópolis TVE 2)</title>
		<link>http://www.enmedio.info/arte-y-activismo-domingo-28-feb-metropolis-tve-2/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/arte-y-activismo-domingo-28-feb-metropolis-tve-2/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 25 Feb 2010 18:07:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<category><![CDATA[acción]]></category>

		<category><![CDATA[activismo]]></category>

		<category><![CDATA[arte]]></category>

		<category><![CDATA[intervenciones]]></category>

		<category><![CDATA[metrópolis]]></category>

		<category><![CDATA[tv]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=1024</guid>
		<description><![CDATA[El próximo domingo 28 de febrero, a eso de las 12:30pm, el programa Metrópolis (TVE 2) emitirá su episodio número 1000; lleva por título Arte y Activismo y lo han escrito, dirigido y realizado varios miembros de Enmedio. Ojalá podáis verlo y os guste. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/arteactivismoweb.jpg"><img src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/arteactivismoweb.jpg" alt="arteactivismoweb" title="arteactivismoweb" width="198" height="141" class="alignleft size-full wp-image-1025" /></a> Por todas partes podemos leer hoy en día que el arte se ha integrado por completo en la economía, que es el arte quien estimula el deseo de consumir, que la creación ha quedado totalmente atrapada en el mercado, que las prácticas artísticas son ahora el modelo hegemónico de la producción de riqueza capitalista y otras cosas por el estilo. Pues bien, sin menospreciar en absoluto tales afirmaciones (muy acertadas, en términos generales), presentamos aquí una serie de experiencias que, situadas a medio camino entre el arte y el activismo social, se las ingenian para resistir ante aquella realidad. De esta resistencia surge, como veremos, una nueva estética socialmente comprometida. Un tipo de creación con una nueva responsabilidad política: la de establecer imaginarios posibles e inventar dispositivos críticos que nos sirvan para socializarnos, para crear comunidad, para adquirir subjetividades distintas a las ofrecidas por la publicidad.<br />
Las propuestas incluidas en este episodio de <em>Metrópolis</em> entienden la cultura ―ese lugar donde se produce el símbolo y por donde circulan los sentidos― como un nuevo terreno de conflicto. Desde esa perspectiva producen sus imágenes; desde ahí escriben sus historias. Todas estas experiencias, cada una a su manera, componen un nuevo escenario de creación donde lo artístico abandona, definitivamente, la epistemología del sujeto individuo y pasa a convertirse en un sujeto colectivo. Este nuevo sujeto creador hace de la vida cotidiana una fuerza capaz de apropiarse de cualquier signo, reinterpretarlo, alterarlo y devolverlo de nuevo a la circulación transformado en una herramienta social plenamente activa.  Una marca que se apropia de todas las demás (<em>Yomango</em>); un falso <em>New York Times</em> que anuncia el fin de la guerra en Irak; un ejército de payasos que se enfrenta a la policía cargado de burla y humor (<em>C.I.R.C.A</em>); dos tipos que se cuelan en las reuniones de la Organización Mundial del Comercio y ridiculizan sus políticas desde dentro (<em>The Yes Men</em>); el record mundial de gente gritando “No vas a tener casa en la puta vida”; un grupo de superhéroes que transforma la precariedad en un superpoder; un centro comercial convertido en <em>playground</em> para la protesta y la denuncia (<em>Urban Decoy</em>). Todo esto y mucho más en Arte y activismo, una colección de prácticas artísticas que son, antes que nada, una relación social.<br />
Lo dejó dicho Bruce Lee: “La acción es nuestra relación con todo.”</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/arte-y-activismo-domingo-28-feb-metropolis-tve-2/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Una crisis de sentido es la condición necesaria para que algo nuevo aparezca</title>
		<link>http://www.enmedio.info/una-crisis-de-sentido-es-la-condicion-necesaria-para-que-algo-nuevo-aparezca/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/una-crisis-de-sentido-es-la-condicion-necesaria-para-que-algo-nuevo-aparezca/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 17 Feb 2010 11:28:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Materiales]]></category>

		<category><![CDATA[Artículos]]></category>

		<category><![CDATA[catástrofe]]></category>

		<category><![CDATA[común]]></category>

		<category><![CDATA[confianza]]></category>

		<category><![CDATA[creación]]></category>

		<category><![CDATA[crisis]]></category>

		<category><![CDATA[deleuze]]></category>

		<category><![CDATA[entrevistas]]></category>

		<category><![CDATA[filosofía]]></category>

		<category><![CDATA[formas de vida]]></category>

		<category><![CDATA[miedo]]></category>

		<category><![CDATA[nihilismo]]></category>

		<category><![CDATA[pensamiento]]></category>

		<category><![CDATA[política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=1015</guid>
		<description><![CDATA[Versión completa de la entrevista con Peter Pál Pelbart aparecida el 13 de febrero de 2010 en Fuera de Lugar (periódico Público). Nacido en Budapest, formado filosóficamente en París, actualmente es profesor en la Universidad Católica de São Paulo (Brasil). Es coordinador de una compañía teatral con pacientes psiquiátricos. Entre sus temas de investigación se encuentran la locura, el tiempo, lo común o la biopolítica.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/p_p_pelbart_654_copia.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-1016" title="p_p_pelbart_654_copia" src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/p_p_pelbart_654_copia.jpg" alt="p_p_pelbart_654_copia" width="198" height="106" /></a>Versión completa de la entrevista realizada por Amador Fdez Savater a Peter Pál Pelbart tras su <a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?article354">visital a Madrid.</a> Aparecida el 13 de febrero de 2010 en<a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/124/una-crisis-de-sentido-es-la-condicion-necesaria"> Fuera de Lugar</a> (del diario Público). <a href="http://www.universidadnomada.net/spip.php?article354"></a></p>
<p><strong>Peter Pál Pelbart es filósofo</strong>. Nacido en Budapest, formado filosóficamente en París, actualmente es profesor en la Universidad Católica de São Paulo (Brasil). Es coordinador de una compañía teatral con pacientes psiquiátricos. Entre sus temas de investigación se encuentran la locura, el tiempo, lo común o la biopolítica. En castellano ha publicado <a href="http://www.nodo50.org/tintalimonediciones/IMG/pdf/PPP.pdf">Filosofía de la deserción</a> (<a href="http://www.nodo50.org/tintalimonediciones/">Tinta Limón ediciones</a>).</p>
<p>Por obra y gracia de la crisis económica, la palabra “crisis” está hoy por todos lados. Con ella solemos referimos a un proceso fundamentalmente negativo, que padecemos pasivamente como víctimas y del que hay que salir cuanto antes para regresar a la normalidad. Pero en las crisis subyace también un gran potencial de transformación.<br />
<strong><br />
¿Cómo piensas las crisis?</strong></p>
<p>En España seguramente se conozca bien a François Tosquelles, psiquiatra, psicoanalista y militante anarquista catalán. Refugiado en Francia tras la guerra civil española, fue responsable de una verdadera revolución en la psiquiatría a partir de su trabajo en el hospital de Saint Alban. Comprendió inmediatamente la similitud entre la situación de los hospitales y de los campos de concentración, lo que le impulsó a una subversión de la lógica institucional. Lo que se conoce menos de Tosquelles es su producción teórica. Escribió un libro llamado<em> La vivencia del fin del mundo en la locura</em>, donde describe los cuadros clínicos en los que se pierde radicalmente la confianza en el mundo, la expectativa elemental de que el mundo pueda continuar, tras una quiebra en la vida, un desastre, una crisis. Todo eso apenas sería una contribución en la descripción fenomenológica de un cuadro clínico, como las que hicieron Binswager o Minkowski. Pero su idea más interesante, desarrollada a partir del trabajo de Goldstein, es que esa catástrofe anímica coincide con la apertura a la creación de mundo. Junto a la disolución padecida de la existencia, se da un esfuerzo vital de invención de una nueva forma de vida. Es decir, catástrofe y creación van unidas.</p>
<p>Algo parecido escribió el medico y neurólogo alemán Viktor von Weizsäcker, que lo formuló de manera igualmente sugerente. El momento de la crisis, dice él, es aquel en el que ya nada parece posible. Pero también es el momento en que se cruzan muchas transformaciones. Y por eso, aunque la actualidad le parezca al enfermo completamente bloqueada, es el momento en que se abren todas las posibilidades. Es decir, la crisis es una conjunción del “nada es posible” y del “todo es posible”. La crisis revela las fuerzas que estaban en juego o, más bien, las redistribuye respondiendo a la pregunta: ¿irán las cosas en la dirección de la vida o de la muerte? Así concebida, la crisis no es el resultado acumulativo de una serie previa, sino un comienzo, un origen, una decisión vital. Corresponde a la creación de un espacio y de un tiempo propio, que ya no obedece a las coordenadas del mundo objetivo u óntico, sino a la dimension <em>pática </em>como él la nombra, allí donde puede ocurrir una mutación de la experiencia y de las posibilidades. Félix Guattari bebió de esa fuente aunque lo haya enunciado a su manera, con sus palabras, cuando se refiere al “caos”, a la “caósmosis”, a la “heterogénesis” y, sobre todo, cuando explicita hasta qué punto un hundimiento caosmótico es la condición para una heterogénesis, no sólo en la psicosis, no sólo en el plano psicológico, no solo en el plan individual, sino también colectivo, político, estético, etc. Entonces yo diría, operando transversalmente entre esos niveles tan distintos, que la crisis, la catástrofe, la ruptura, el colapso de sentido o como queramos llamar a esos momentos de derrumbe, son las condiciones de posibilidad para una mutación subjetiva, existencial, vital, sea en contextos micro o macro.</p>
<p><strong>¿Por qué dices que en el momento de crisis “nada es posible” y, al mismo tiempo, “todo se hace posible”? Explícame esa (aparente) paradoja.</strong></p>
<p>Sí, es un fenómeno paradójico. “Nada es posible”, “todo es posible”. Pero, ¿no oscilamos constantemente entre esas disyuntivas o, más bien, no las vivimos simultáneamente? ¿No podríamos reconocer en esa extraña conjunción un rasgo de nuestra sensación contemporánea? Pero no se trata de una sensación individual o psicológica, sino que es una lógica más amplia que se puede encontrar en los fenómenos de cultura o de civilización. Quizá en Nietzsche y en su análisis del nihilismo es donde esa lógica se explicita más claramente. ¿Qué es el nihilismo para él? Es el proceso por lo cual los valores que fundamentaban la cultura de nuestro Occidente se desvalorizan. Es el proceso histórico-filosófico por el cual aquello que era objeto de creencia suprema (el Ser, el Bien, Dios, la Razón, el Progreso) pierde su credibilidad. Así, las figuras metafísicas, religiosas o morales que daban sentido al mundo o a la vida dejan de ser operativas, con lo cual el mundo o la vida pierden el sentido que antes tenían y caen en una orfandad ontológica. Es un proceso de vaciamiento muy complejo que se detecta en dominios tan distintos como la filosofía, el arte, la política, la historia, pero que se puede leer siempre al menos de dos maneras opuestas: una apocalíptica, otra jubilatoria.</p>
<p>En efecto, el fin de una interpretación del mundo dominante (socrático-cristiana) equivale, para unos, al tenebroso <em>fin del mundo y del hombre</em>: es el “nada es posible”. Para otros, por el contrario, la liberación de una interpretación hegemónica del mundo, y por ende el fin <em>de un mundo y de un hombre</em>, representa la apertura a otro mundo y a algo más allá del hombre: es el “todo es posible”. La posición particularísima de Nietzsche consiste en pensar ambas cosas juntas, en asumirlas juntas. Porque, para él, un mundo desprovisto de sentido, tras la desvalorización de los sentidos supremos, nada tiene de condenable, ni de aterrador, y sólo lleva a la parálisis a una voluntad empobrecida, ya que una vida superabundante, por el contrario, soporta y hasta necesita de ese vaciamiento para dar lugar a su fuerza de interpretación y de creación, aquella que no busca el sentido en las cosas, pues se lo impone. En contraposición al creyente que dependía de los sentidos trascendentes, Nietzsche reivindica un espíritu que “se despide de toda creencia, de todo deseo de certeza, ejercitado, como está, en poder mantenerse sobre delgadas cuerdas y posibilidades, e incluso ante el abismo, danzar”. Una lectura nihilista del proceso del nihilismo se queda en el “nada es posible”. ¿Como hacer el pasaje, que ya está en el concepto mismo de nihilismo, del “nada es posible” al “todo es posible”? Sabemos cómo cierta posmodernidad hizo una interpretación nihilista y cínica de la contemporaneidad: fin de las utopías, de las ideologías, de la política, de la historia, etc. Por tanto, nada merece la pena, todo es equivalente: “nada es posible”. Sería necesario examinar cómo otras perspectivas, por el contrario, piensan positivamente estos pasajes históricos de crisis, sin nostalgias en relación a las formas tradicionales que caducaron y de las cuales el presente trata de liberarse, en favor de otras fuerzas y formas por venir: “todo es posible”.</p>
<p><strong>Asocias la crisis (o la catástrofe del sentido) a la creación de mundo. Por tanto, la crisis se convierte en un momento decisivo de la política o la transformación social, porque éstas pasan por la creación de (otros) mundo(s). Sin embargo, a nadie le gusta estar en crisis, que los sentidos que hasta ayer te orientaban ya no funcionen más, porque eso duele. ¿Cómo podríamos sostener entonces una crisis de modo activo?</strong></p>
<p>Es evidente que ante la amenaza de una crisis siempre hay un esfuerzo por preservar la forma de vida previa, la identidad preexistente, la subjetividad cristalizada, los valores tradicionales, en definitiva, el sistema vigente. La incertidumbre puede desencadenar crispaciones identitarias defensivas para aplacar la angustia, reterritorializaciones (1) brutales, a veces mortíferas. El problema es que esa reactividad no “alcanza” lo que está en juego en esos momentos cruciales de transformación. Podríamos usar aquí la bella fórmula de Deleuze: la única ética es estar a la altura del acontecimiento. ¡Pero cuánto desapego implica esto a veces! Nietzsche decía que hay que desprenderse de la religión, de la patria, de la familia, del saber, de los amigos, de uno mismo… ¡y también de la voluptuosidad del desapego! Pero claro, está el miedo a desprenderse de las pertenencias y los territorios, a perderse uno mismo, a enloquecer o morir, a vivir un derrumbe, una separación, un duelo, un hundimiento. El miedo a dejar que se caigan las máscaras y a no conseguir aferrar las nuevas posibilidades que se abren cuando las formas de existencia establecidas se muestran ya inviables. Sí, son pasajes en que uno se ve afectado por una gran incertidumbre, una indeterminación, un vacío incluso, ya sea en el dominio individual o colectivo, existencial o axiológico. Nada de esto se da sin dolor, sin cierto tipo de muerte, sin una experiencia radical de desterritorialización (1). El desafío es vivir la crisis como un proceso (2) abierto, en el que las reservas de vida y de virtualidad que la crisis revela y desvela sean la materia prima del cambio. Esto requiere todo un arte de la mutación muy complejo y sutil. Claro que la perdida de referencias, de límites, de dirección implica muchos riesgos y peligros, como ocurrió tras la caída del Muro de Berlín con las resurgencias nacionalistas, fascistas, fundamentalistas. No sé si es un problema de conciencia. Es más bien una cierta posición de deseo lo que está en juego, sin duda. Lo que se necesita es un nuevo agenciamiento (3) para sostener la mutación en curso, ése es el desafío. Se requiere un arte, mayor o menor: una inteligencia afectiva, un constructivismo experimental, una cartografía esquizoanalítica (4), una micropolítica.</p>
<p><strong>¿Podríamos decir que el proceso de elaboración positiva de una crisis (la creación de nuevos sentidos y relaciones) es al mismo tiempo un proceso terapéutico, sanador de algún modo? Sería una terapia distinta a la habitual que no pasa por la “contención” ni la “reparación”, sino por la renovación existencial y una cierta metamorfosis. ¿Qué piensas?</strong></p>
<p>Estoy totalmente de acuerdo. El desafío es, a partir de ese “agujero de sentido” que se vive, y de los índices de desterritorialización que se despliegan, poder construir nuevos territorios existenciales (1), abrir nuevas líneas de vida, generar nuevos sentidos, engendrar nuevos ritornelos. Pero no se trata de sustituir los sentidos existentes por nuevos sentidos provenientes de la sensibilidad anterior que justamente se está acabando o que entró en colapso. Como decía François Zourabichvili a partir de Deleuze, una mutación de la sensibilidad, individual o colectiva, se caracteriza justamente por una redistribución de la frontera entre aquello que ya no se tolera, aunque antes era lo más cotidiano, y aquello que en adelante se desea, aunque poco antes fuese inimaginable. No se puede hacer la economía de esa mutación, que es de la sensibilidad, de la percepción, del pensamiento, de la vitalidad –una metamorfosis, como dices. Sí, es un proceso que se podría llamar terapéutico, si se quiere y si ampliamos mucho el sentido de la palabra, o esquizoanalítico, si queremos radicalizar la apuesta en nuevas coordenadas de enunciación a partir de una molecularidad (5) intensiva y de agenciamientos abiertos, acompañadas de formas de expresión que se engendran en el proceso mismo de las subjetivaciones en curso. Es verdad que en ocasiones esto exige cosas muy triviales también, un tipo de cuidado, de continuidad. <a href="http://www.situaciones.org/">El colectivo Situaciones</a> habla de manera muy pertinente de tejer lo común cada día, punto por punto, en un trabajo de gran delicadeza, casi artesanal. En todo caso, yo vería todo este conjunto como la construcción y el sostenimiento de un plan de consistencia (6). En ciertos trabajos con grupos o colectivos eso es imprescindible. Pero hay que agregar –ese plan es constituido por una materia de virtualidad– un inconsciente, si se quiere todavía utilizar la palabra, vuelto hacia al futuro. Un inconsciente ampliado y abierto al futuro hace que los cortes y quiebres de sentido no remitan a una interpretación de contenidos profundos, sino que participen de una <em>maquínica</em> (7) extendida, de modo que manifiestan una subjetividad en estado naciente, apertura desterritorializante necesaria para que advenga algo allí donde todo parecía cerrado.</p>
<p><strong>Retomas una cita de Deleuze para afirmar que hoy “no creemos en el mundo”: que nada nos concierne, que somos espectadores de lo que (nos) pasa. ¿Podrías explicarme qué significa esto? ¿Tiene relación con la cuestión de las crisis?</strong></p>
<p>Es como un grito filosófico: “Perdimos el mundo, nos lo quitaron”. O, en otro contexto, Deleuze dice lo mismo con otras palabras: “El hecho moderno es que ya no creemos en este mundo. Ni siquiera en los acontecimientos que nos suceden, el amor, la muerte, como si nos concernieran apenas por la mitad”. Es enigmática esa exclamación. Pero no debería ser leída como una lamentación, trágica o melancólica, sino más bien como un signo del presente. Y de hecho, cuando en sus libros sobre cine, Deleuze analiza el pasaje del cine clásico al contemporáneo, por ejemplo con el neo-realismo italiano, Rosselini, De Sica, insiste sobre esos personajes que delante de una situación de extremo horror o belleza, como una ciudad destruida por la guerra o un volcán en erupción, se ven atravesados por un estupor, una parálisis, una suspensión de la acción. Frente a un exceso de sufrimiento, belleza o abyección, ya ni siquiera consiguen reaccionar, se vuelven como espectadores de lo que les afecta. Para Deleuze, esa situación es un síntoma de que se rompió la conexión sensorio-motora con el mundo, de que ya no estamos en un régimen de acción-reacción.</p>
<p>Más allá de una consideración sobre el cine, y de ese pasaje de un cine del movimiento a un cine del tiempo, hay en el fondo una reflexión sobre una mutación más profunda, una ruptura en la conexión entre el hombre y el mundo. Más radicalmente, lo que fue perturbado es la creencia en el mundo. ¿Y no es el cine, el arte, el pensamiento o la política los que podrían devolvernos la creencia en el mundo? Pero no se trata, justamente, de volver a creer en lo que antes nos hacía actuar, ya sean los dogmas metafísicos, religiosos o políticos. William James, junto a Nietzsche, fue uno de los autores que inspiró a Deleuze en ese tema, porque él pensó a fondo el tema de la creencia en el contexto de un mundo precisamente pluralista, incierto, peligroso, con partes inconexas, indeterminaciones –un mundo no determinista, sino agonístico. Para James, como para Nietzsche, no se trata de creer en cosas que justamente cayeron en el descrédito: Dios, la Revolucion, el Progreso, esos universales o absolutos que se arruinaron, sino de reactivar la creencia a partir de un pluralismo, de un perspectivismo, de un indeterminismo, de una colisión de las voluntades y de las partículas. Según la bella lectura que nos ofrece David Lapoujade a partir de James, creer en el mundo no es creer que el mundo existe, de lo cual no dudamos, sino creer en las posibilidades del mundo, tener confianza en nuestra capacidad de conectarnos con las fuerzas del mundo, tener confianza en la capacidad de nuestras fuerzas de conectarse con las fuerzas del mundo o, como dice él, en una vía más bien bergsoniana, tener simpatía, simpatizar con el mundo, con sus fuerzas, con su devenir, con el devenir de los otros, con el devenir-otro de los otros en el mundo. Si se reivindica esa confianza es precisamente porque ha sido perturbada. Es sobre el fondo de esa perturbación que la acción se volvió problemática, y tanto más necesaria. Toda esa filosofía pragmatista americana es leída por Deleuze como un esfuerzo constructivista, donde los fragmentos se conectan, pedazo a pedazo, donde la simpatía o la confianza son elementos positivos sobre el fondo de una abisalidad caotica. Creo que ese elemento está presente en Deleuze, aunque no siempre explícito, y a veces se utiliza en los contextos más inesperados. Cuando Negri pregunta a Deleuze qué politica puede prolongar en la historia el esplendor del acontecimiento, Deleuze responde: “Creer en el mundo es lo que más nos hace falta. Creer en el mundo significa sobre todo suscitar acontecimientos, aunque sean pequeños, que escapen al control, o hacer nacer nuevos espacio-tiempos, incluso de superficie y volumen reducidos”.</p>
<p><strong>Otro de los temas de tu trabajo es la cuestión de lo común, ¿cómo la piensas? ¿Qué es lo común? ¿Qué relación tiene -si la tiene- con el problema de la crisis?</strong></p>
<p>Varios autores contemporáneos –entre otros, Toni Negri, Giorgio Agamben, Paolo Virno, Jean-Luc Nancy e incluso, antes que ellos, Maurice Blanchot- se refieren con insistencia a una evidencia: vivimos hoy una crisis de lo “común”. Las formas que antes parecían garantizarles a los hombres un contorno común, que le aseguraban alguna consistencia al lazo social, perdieron su pregnancia y entraron definitivamente en colapso. Desde la llamada esfera pública hasta los modos de asociación consagrados: comunitarios, nacionales, ideológicos, partidarios, sindicales. Deambulamos entre espectros de lo común:<em> los media</em>, la escenificación política, los consensos económicos legitimados, pero también las recaídas en lo étnico o en la religión, la invocación civilizadora basada en el pánico, la militarización de la existencia para defender la “vida” supuestamente “común” –o, más precisamente, para defender una forma-de-vida llamada “común”. No obstante, sabemos bien que esta “vida”, o esta “forma-de-vida”, no es realmente “común”, que cuando participamos en esos consensos, esas guerras, esos pánicos, esos circos políticos, esos modos caducos de asociación, o incluso en ese lenguaje que habla en nuestro nombre, somos víctimas o cómplices de un secuestro.</p>
<p>Si hoy hay, de hecho, un secuestro de lo común, una expropiación de lo común, una manipulación de lo común, bajo formas consensuales, unitarias, espectacularizadas, totalizadas, transcendentalizadas, es necesario reconocer que, al mismo tiempo y paradójicamente, tales figuraciones de lo “común” comienzan a aparecer finalmente como aquello que son: puro espectro. En otro contexto, Deleuze nos recuerda que, a partir sobre todo de la Segunda Guerra Mundial, los clichés comenzaron a aparecer como aquello que son: meros clichés. Los clichés de la relación, los clichés del amor, los clichés del pueblo, los clichés de la política o de la revolución, los clichés de aquello que nos liga al mundo. Y sólo en el momento en que, vaciados de su pregnancia, se revelaron como clichés –esto es, como imágenes acabadas, prefabricadas, esquemas reconocibles, meros calcos de lo empírico-, el pensamiento pudo liberarse de ellos para encontrar aquello que es “real”.</p>
<p>Ahora bien: hoy, tanto la percepción del secuestro de lo común, como la revelación del carácter espectral de ese común transcendentalizado, se dan en condiciones muy específicas: precisamente en un momento en que lo común –y no su imagen- está preparado para aparecer en su máxima fuerza de afectación, y de manera inmanente, dado el nuevo contexto productivo y biopolítico actual. Para decirlo con claridad: a diferencia de lo que ocurría algunas décadas atrás, cuando lo común se definía y era vivido como aquel espacio abstracto que conjugaba las individualidades y se sobreponía a ellas –fuera como espacio público, fuera como política-, hoy lo común es el espacio productivo por excelencia. El contexto contemporáneo trajo a la luz, de manera inédita en la historia –pues lo hizo en su núcleo propiamente económico y biopolítico-, la prevalencia de lo “común”. El llamado trabajo inmaterial, la producción posfordista, el capitalismo cognitivo, son todos fruto de la emergencia de lo común: todos exigen facultades vinculadas a lo que nos es más común, esto es, el lenguaje y su haz correlativo: la inteligencia, los saberes, la cognición, la memoria, la imaginación y, por consiguiente, la inventiva común. Pero también exigen requisitos subjetivos vinculados con el lenguaje, como la capacidad de comunicar, de relacionarse, de asociar, de cooperar, de compartir la memoria, de forjar nuevas conexiones y hacer proliferar las redes. En este contexto de capitalismo en red o conectivo –que algunos llaman incluso rizomático (8)-, por lo menos idealmente aquello que es común se pone a trabajar en común. Y no podría ser de otro modo: a fin de cuentas, ¿qué sería un lenguaje privado? ¿Qué vendría a ser una conexión solipsista? ¿Qué sentido tendría un saber exclusivamente referido a sí mismo? Poner en común lo que es común, poner en circulación lo que ya es patrimonio de todos, hacer proliferar lo que está en todos y en todas partes, sea el lenguaje, la vida, la inventiva… Pero esta dinámica sólo parcialmente corresponde a lo que de hecho sucede, ya que se hace acompañar de la apropiación de lo común, de la expropiación de lo común, de la privatización de lo común, de la vampirización de lo común emprendida por las diversas empresas, mafias, estados e instituciones, con finalidades que el capitalismo no puede disimular, ni siquiera en sus versiones más rizomáticas.</p>
<p>También en este caso la crisis de la representación de lo comun abre y revela, al mismo tiempo, otra modalidad de producción del común.</p>
<p><strong>Decías recientemente en Madrid que tal vez parezca extraño escuchar a un deleuziano hablar de crisis o catástrofes de sentido (aunque sea por ejemplo el tema principal del <a href="http://elpulpo.wordpress.com/2009/11/20/pintura-el-concepto-de-diagrama-parte-1-la-pintura-y-la-logica-del-diagrama-clase-1-3131981-germen-y-catastrofe-introduccion-al-diagrama-pictorico-pp-21-47/">libro de Deleuze sobre la pintura y el diagrama</a>), ¿por qué? En la filosofía contemporánea está muy presente el problema de la crisis, el acontecimiento, la interrupción, la discontinuidad, ¿qué diferencias encuentras entre las diferentes lecturas?</strong></p>
<p>En una necrológica de 1995 tras la muerte de Deleuze, Giorgio Agamben compara dos seminarios a los que asistió, uno de Heidegger y otro, veinte años después, de Deleuze: “Un abismo separa a esos dos filósofos… la tonalidad general de Heidegger es de una angustia tensa y casi metálica… Por el contrario, nada expresa mejor la tonalidad fundamental de Deleuze que una sensación que le gustaba llamar por el nombre inglés de <em>self-enjoyment</em>”. La conclusión de Agamben es la siguiente: “La gran filosofía de este siglo sombrío, que empezó por la angustia, terminó con la alegría” Eso nos suena justo y, al mismo tiempo, paradójico. Pero algunas décadas antes, Jean Hyppolite decía algo muy similar, comparando el bergsonismo y el existencialismo, pero con el signo invertido, como si lo lamentara. Él advertía que no hay lugar en Bergson para la angustia humana, sólo para la serenidad. Y agregaba: “es esa serenidad la que hoy ya no estamos en condiciones de comprender. Como si en un periodo de la historia especialmente trágico como el nuestro, no hubiera más lugar para esa serenidad”.</p>
<p>Tenemos aquí un tema fundamental, la <em>Stimmung</em>, la tonalidad afectiva de un pensamiento. Es admirable que tras la posguerra una línea tan sobria atraviese toda la obra de Deleuze, hecha de afirmatividad y de alegría, tan distinta a la que dominó la filosofía inmediatamente anterior. Deleuze nunca se dejó llevar por la negatividad y sus afectos, ni por el culto a la angustia, mucho menos por el tema del fin (la clausura de la metafísica, el fin de la filosofía etc.). ¡No el trabajo de lo negativo, sino el goce de la diferencia! Ahora bien, creo que eso fue mal entendido. Algunos llegaron a hacer de él un apóstol del espontaneísmo hedonista –él se explicó ampliamente sobre eso (el deseo no es natural, sino puro artificio, construcción, etc.). Pero más profundamente, habría que preguntar si la tonalidad afectiva a la cual nos referimos, esa afirmatividad tan característica de su filosofía de la diferencia, justifica una lectura monocorde que la transforma en una positividad plena, y a su alegría, en un dictamen afectivo. Yo veo tantos saltos, desajustes, agujeros, huidas, tantos movimientos y parálisis, velocidades y lentitudes, gritos, incluso derrumbes, colapsos, catatonias… Y no creo que su pensamiento los oculte, muy al contrario, los expone, se instala a veces en ellos para alimentarse, para después saltarlos, como un diablo o una pulga. Es lo que lo hace tan contemporáneo, tan múltiple, tan divertido, polifónico, pero también tan enigmático. Deleuze desordena las cartas de nuestro abanico afectivo.</p>
<p>Véase el tema del agotamiento, para quedarnos en un único ejemplo. <a href="http://openlibrary.org/b/OL20401591M/Samuel_Beckett">Deleuze dice en un pequeño texto sobre Beckett</a> que el agotado es distinto al cansado –el cansado descansa para recuperar sus fuerzas y volver a trabajar, según una dialéctica interna al trabajo y a su lógica. El agotado, en cambio, es aquel que agotó los posibles, que agotó el mundo y se agotó a sí mismo. El agotado es aquel que está instalado en la imposibilidad. Insomne, sentado, en la oscuridad, como en Beckett, en vigilia, en ocasiones le vienen imágenes fugitivas, efímeras, que se consumen y desaparecen… Son fenómenos de videncia, son vislumbres, son flashes de intensidad. Es un texto enigmático, muy bello. ¿Qué es el agotamiento, qué es esa combustión de intensidades, qué es esa parálisis? La mejor lectura está en François Zourabichvili, que explica que ese texto fue escrito por Deleuze poco después del derrumbe del muro de Berlín. Era un momento en que se tenía la impresión de que todos los posibles se habían intentado, se habían agotado y se estaba en una imposibilidad. El agotamiento significa que el repertorio de los posibles que teníamos almacenado se vacía, que abandonamos, lo desertamos. Significa también que todos los clichés sobre qué es lo que debemos sentir, pensar, hacer, cómo debemos amar, indignarnos, hacer la revolución, evocar el pueblo, también se han evaporado, dejándonos vacíos frente al mundo, sin mediaciones ni filtros. Es un encuentro con lo real, a partir de un vaciamiento, de una imposibilidad. Pero nada de eso lleva al llanto ni a la lamentación, mucho menos a la nostalgia, sino que nos fuerza, ya no a elegir entre los posibles existentes que se han agotado, sino a inventar un posible, a volvernos “videntes”, es decir, a vislumbrar potencias justamente a partir de la impotencia. Es un extraña manera de describir una época, pensarla desde el fondo del agotamiento, apoyarse en la impotencia para recusar la melancolía, la esperanza, la angustia o el voluntarismo.</p>
<p>Toni Negri protestó una vez, con razón, de que la gente se acercaba a él con la expectativa de escuchar palabras de esperanza. Y agregó que no era un sacerdote spinozista, que no era su papel expresar retóricas de alegría o de superabundancia, y que la función de la teoría no es reconfortar a nadie. Yo creo que, así, Negri pudo tematizar un cierto desencantamiento, incluso un vaciamiento, pero no para deleitarse en una voluptuosidad nihilista, como lo hicieron algunos de sus contemporáneos, sino más bien para señalar que algo se ha agotado, una época, un ciclo, un paradigma y que frente a eso no deberíamos atrincherarnos en lo que se está acabando. Que era necesario admitir el vacío –no es una palabra muy frecuente en el discurso político. Pero el vacío que él señalaba, a diferencia del vacío depresivo, parecía más bien una indeterminación, la sensación de que está todo abierto, potencia de innovacion, desutopía. Ese vacío permite un principio nuevo, un deseo autónomo, un procedimiento absoluto. Es a partir de un vacío así como él trata de pensar una potencia no subordinada ni a la necesidad, ni al resentimiento, ni a la compasión. No se trata de llenarlo a la manera voluntarista o nostálgica, sino insistir en afirmar la pura pulsión etica y la pasión constructiva.</p>
<p>Así que ni Deleuze ni Negri, aunque muy distintos entre ellos, son líricos leopardianos o sacerdotes spinozistas. Cada uno articuló a su manera, y con su tono, la relación entre la discontinuidad y el acontecimiento. Otros pensadores como Badiou o Rancière, así como Benjamin antes que todos ellos, lo hicieron de otra manera y con otra tonalidad afectiva. Tendríamos que pensar mejor lo decisivo que es eso en un pensamiento, la tonalidad afectiva…</p>
<p>————————————</p>
<p>Otras dos entrevistas con Peter Pál Pelbart:</p>
<p><a href="http://www.nodo50.org/tintalimonediciones/IMG/pdf/Conversaciones_pdf.pdf">Sobre el agotamiento de los posibles</a></p>
<p><a href="http://www.wokitoki.org/wk/272/entrevista-a-peter-pal-pelbart">“Cuando uno piensa está en guerra contra sí mismo…”</a></p>
<p>————————————</p>
<p><strong> NOTAS*: </strong></p>
<p><strong>1.  Territorio, reterritorialización, desterritorialización: </strong>la noción de territorio se entiende aquí en un sentido muy lato, que desborda el uso que recibe en la etología y en la etnología. El territorio puede ser relativo a un espacio vivido, así como a un sistema percibido en cuyo seno un sujeto se siente «en su casa». El territorio es sinónimo de apropiación, de subjetivación encerrada en sí misma. El territorio puede desterritorializarse, esto es, abrirse y emprender líneas de fuga e incluso desmoronarse y destruirse. La desterritorialización consistirá en un intento de recomposición de un territorio empeñado en un proceso de reterritorialización. El capitalismo es un buen ejemplo de sistema permanente de desterritorialización: las clases capitalistas intentan constantemente «recuperar» los procesos de desterritorialización en el orden de la producción y de las relaciones sociales. De esta suerte, intenta dominar todas las pulsiones procesuales (o <em>phylum maquínico</em>) que labran la sociedad.</p>
<p><strong>2.  Proceso:</strong> secuencia continua de hechos o de operaciones que pueden conducir a otras secuencias de hechos y de operaciones. El proceso implica la idea de una ruptura permanente de los equilibrios establecidos. El término no se emplea aquí en la acepción de la psiquiatría clásica, que habla de proceso esquizofrénico, lo que implica siempre la llegada a un estado terminal. Su acepción está más próxima de lo que Ilya Prigogine e Isabelle Stengers denominan «procesos disipativos».</p>
<p><strong>3.  Agenciamiento: </strong>noción más amplia que la de estructura, sistema, forma, proceso, etc. Un agenciamiento acarrea componentes heterogéneos, también de orden biológico, social, maquínico, gnoseológico. En la teoría esquizoanalítica del inconsciente, el agenciamiento se concibe en oposición al «complejo» freudiano.</p>
<p><strong>4.  Esquizoanálisis:</strong> mientras que el psicoanálisis partía de un modelo de psique basado en el estudio de las neurosis, centrado en la persona y en las identificaciones, y que opera a partir de la transferencia y de la interpretación, el esquizoanálisis se inspira, por el contrario, en las investigaciones acerca de la psicosis; se niega a rebajar el deseo a los sistemas personológicos y niega toda eficacia a la transferencia y a la interpretación.</p>
<p><strong>5.  Molecular/molar:</strong> los mismos elementos que existen en flujos, estratos, agenciamientos, pueden organizarse de un modo molar o de un modo molecular. El orden molar corresponde a las estratificaciones que delimitan objetos, sujetos, las representaciones y sus sistemas de referencia. El orden molecular, por el contrario, es el de los flujos, los devenires, las transiciones de fase, las intensidades. Llamaremos «transversalidad» a este atravesamiento molecular de los estratos y los niveles, operado por los diferentes tipos de agenciamientos.</p>
<p><strong>6.  Plan de consistencia:</strong> los flujos, los territorios, las máquinas, los universos de deseo, con independencia de su diferencia de naturaleza, se remiten al mismo plano/plan de consistencia (o plano/plan de inmanencia), que no debe confundirse con un plano de referencia. En efecto, las diferentes modalidades de existencia de los sistemas de intensidades no atañen a idealidades transcendentes, sino a procesos de engendramiento y a transformaciones reales.</p>
<p><strong>7. Máquina (y maquínico):</strong> distinguiremos aquí la máquina de la mecánica. La mecánica está relativamente encerrada en sí misma; sólo mantiene relaciones perfectamente codificadas con los flujos exteriores. Las máquinas, consideradas en susevoluciones históricas, constituyen, por el contrario, un phylum comparable a los de las especies vivas. Se engendran unas a otras, se seleccionan, se eliminan y dan lugar a nuevas líneas de potencialidad. Las máquinas, en sentido lato, esto es, no sólo las máquinas técnicas sino también las máquinas teóricas, sociales, estéticas, etc., nunca funcionan de forma aislada, sino por agregado o por agenciamiento. Por ejemplo, una máquina técnica en una fábrica entra en interacción con una máquina social, con una máquina de formación, con una máquina de investigación, con una máquina comercial, etc.</p>
<p><strong>8.  Rizoma, rizomático:</strong> los diagramas arborescentes proceden con arreglo a jerarquías sucesivas, a partir de un punto central, de tal suerte que cada elemento local remonta a ese punto central. Por el contrario, los sistemas en rizomas o en emparrado pueden derivar hasta el infinito y establecer conexiones transversales sin que puedan ser centrados o clausurados. El término «rizoma» procede de la botánica, donde define los sistemas de tallos subterráneos de plantas vivaces que emiten yemas y raíces adventicias en su parte inferior. (Ejemplo: rizoma de lirio).</p>
<p>* Todas las notas han sido extraídas del “Glosario de esquizoanálisis” presente al final de <a href="http://www.traficantes.net/index.php/trafis/content/download/16241/176307/file/plan%20sobre%20el%20planeta.pdf">Plan sobre el planeta</a>, de Félix Guattari (Traficantes de Sueños, 2004)</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/una-crisis-de-sentido-es-la-condicion-necesaria-para-que-algo-nuevo-aparezca/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Proyección del documental Zizek!</title>
		<link>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-zizek/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-zizek/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 14 Feb 2010 19:41:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>orianomada</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Actividades]]></category>

		<category><![CDATA[Los Jueves Enmedio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=1000</guid>
		<description><![CDATA[Proyección del documental Zizek! realizado por Astra Taylor y protagonizado por el escritor y académico conocido en todo el mundo como "el Elvis de la teoría cultural", el esloveno Slavoj Zizek, donde se explora su trabajo y excéntrica personalidad.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Jueves 19 de febrero de 2009 · 20:00 h</strong></p>
<p>Proyección del documental Zizek! realizado por Astra Taylor y protagonizado por el escritor y académico conocido en todo el mundo como &#8220;el Elvis de la teoría cultural&#8221;, el esloveno Slavoj Zizek, donde se explora su trabajo y excéntrica personalidad.</p>
<p><strong>Zizek!</strong> es un seguimiento del eminente e intrépido pensador en su continuo movimiento a través del globo -saltando de las salas de conferencias en Nueva York, a las calles de Buenos Aires y pasando por su casa en Lubiana-. En tránsito, Zizek, obsesivamente revela el funcionamiento invisible mundo de la ideología a través de una mezcla única de psicoanálisis lacaniano, marxismo y crítica de la cultura pop. También, sin miedo, vulelve su mirada crítica hacia si mismo, ofreciendo un comentario mordaz sobre su personalidad, su vida privada y su creciente figura como celebridad internacional.<br />
<strong>Zizek!</strong> es a la vez una lección inolvidable de filosofía y un retrato convincente de un disidente intelectual. Poseyendo la capacidad para atraer a los no iniciados de una manera que ningún otro filósofo antes que él pudo.</p>
<p><strong>Zizek!</strong><br />
2005<br />
71 min.<br />
Director : Astra Taylor<br />
En inglés y esloveno<br />
Subtítulos castellano.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/proyeccion-del-documental-zizek/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Taller en Terrassa Tropical</title>
		<link>http://www.enmedio.info/taller-en-terrassa-tropicall/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/taller-en-terrassa-tropicall/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Feb 2010 13:55:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>orianomada</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Actividades]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=992</guid>
		<description><![CDATA[Enmedio participa de Interferències'09:  una Terrassa Tropical.
Allí realizaremos unos talleres el fin de semana 13 y 14 de Febrero. Si te interesa asistir, ponte en contacto a través de la web de Sala de Estar http://www.saladestar.com/  ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img alt="" src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/02/semaforo.jpg" class="alignleft" width="198" height="169" /><br />
¡Escucha con atención!, Enmedio nos hemos propuesto un gran desafío: plantarle cara al Poder dentro de lo posible (si desde ahí no nos sale, lo haremos desde fuera de lo posible después)  Sí, sabemos que no es tarea fácil, pero más difícil nos resulta continuar sometidos a nuestros propios deseos día y noche, más fatigoso seguir andando sin rumbo por esta carretera de un único sentido (el del consumo), y más arduo asumir la pena y resignarse a la cadena perpetua de gestionar nuestras vidas solos, sin apoyos, sin comunidad.  ¡Hasta aquí hemos llegado!, a partir de ahora, borrón y cuenta nueva.</p>
<p>[Stop]</p>
<p>¿Algo de lo que has leído hasta ahora tiene sentido para ti?  Si tu respuesta es no, déjalo aquí mismo y ponte a leer otra cosa, agradecemos enormemente tu atención brindada.  Si, por el contrario, has conectado con algo de lo escrito más arriba, si te has visto reflejado en alguna de estas líneas, ¡adelante!, todavía tenemos algo más que decirte.  Para comenzar, lo primero que vamos a hacer es abrir un espacio donde poner en común todo aquello que nos da bajón, los malestares de nuestras vidas precarias y los deseos insatisfechos que nos produce el capitalismo. ¿Por qué los malestares y la insatisfacción?, pues porque tenemos la intuición de que tras ellos se esconden las claves para entender de qué están hechas y cómo actúan las nuevas formas de dominación; sólo desde ahí, desde la capacidad que tengamos para conectar socialmente lo que nos hace sentir mal, podrán surgir -creemos- los nuevos modos de intervención colectiva.  Repetimos: es sólo una intuición, puede que no funcione, puede que no sirva de nada, pero lo queremos probar, queremos adentrarnos ahí y ver con qué nos encontramos. Queremos salir de dudas.   Si tú también sientes curiosidad, si quieres pasar a la acción, si tu vida necesita una sacudida, pásate  este fin de semana por la Escola Tropical i Fes el que hagis de fer   Comienza el desafío.</p>
<p><object width="523" height="300"><param name="flashvars" value="offsite=true&#038;lang=es-us&#038;page_show_url=%2Fphotos%2Fjuevesenmedio%2Fsets%2F72157623311019775%2Fshow%2F&#038;page_show_back_url=%2Fphotos%2Fjuevesenmedio%2Fsets%2F72157623311019775%2F&#038;set_id=72157623311019775&#038;jump_to="></param><param name="movie" value="http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=71649"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><embed type="application/x-shockwave-flash" src="http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=71649" allowFullScreen="true" flashvars="offsite=true&#038;lang=es-us&#038;page_show_url=%2Fphotos%2Fjuevesenmedio%2Fsets%2F72157623311019775%2Fshow%2F&#038;page_show_back_url=%2Fphotos%2Fjuevesenmedio%2Fsets%2F72157623311019775%2F&#038;set_id=72157623311019775&#038;jump_to=" width="523" height="392"></embed></object></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/taller-en-terrassa-tropicall/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>¿Es posible enfrentarse a la cultura? (Discusión pública y colectiva)</title>
		<link>http://www.enmedio.info/%c2%bfes-posible-enfrentarse-a-la-cultura-discusion-publica-y-colectiva/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/%c2%bfes-posible-enfrentarse-a-la-cultura-discusion-publica-y-colectiva/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 24 Jan 2010 23:14:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Actividades]]></category>

		<category><![CDATA[Los Jueves Enmedio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=982</guid>
		<description><![CDATA[Discusión pública y colectiva en Enmedio.
¿Ir contra la cultura es ir contra mi? Y si es así, ¿en qué consistiría una práctica de enfrentamiento cultural, una nueva “contracultura”?.
La idea es provocar un diálogo informal dedicado a afrontar el desafío que, a muchos de nosotros, nos plantea la práctica cultural en nuestro día a día. Alguno de los invitados: Espai en Blanc, Exit, Saladestar, YProductions, Enemdio...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="600">
<tbody>
<tr></tr>
<tr>
<td><!--{12643626050070}--><!--{12643626050071}--></p>
<p><!--{12643626050078}--> <!--{12643626050079}--></p>
<h2><img class="alignleft" src="../news/tanca-els-ulls.jpg" alt="" width="198" height="266" align="left" /></h2>
<p><strong>Viernes 29 de Enero / 20h </strong><br />
<em></em><!--{126436260500710}--> <!--{126436260500711}--> Algunos participantes invitados: <a href="http://espaienblanc.net/">Espai en Blanc</a>, <a href="http://www.ypsite.net/">YProductions</a>, <a href="http://www.exit-raval.net/">Exit,</a> <a href="http://www.saladestar.com/">Saladestar</a>, <a href="http://enmedio.info/">Enmedio</a>&#8230;</p>
<p>Si la comunicación no puede desvincularse de las sociedades ni de la cultura (no pueden existir la una sin la otra), resulta imprescindible responder a la siguiente cuestión: ¿qué sucederá, entonces, cuando todas las formas de comunicación se mercantilicen y la cultura, la materia de la comunicación, se convierta también, inevitable y definitivamente, en una mercancía?<br />
Éste es el desarrollo al que parece estamos asistiendo en la actualidad: la cultura —las experiencias comunes que dotan de significado a la vida humana— está siendo arrastrada de forma inexorable hacia el mercado de la comunicación, donde se renueva con criterios comerciales. Este hecho ocupa y preocupa a algunos de los agentes culturales de esta ciudad; de ahí que se hayan multiplicado, de un tiempo a esta parte, los encuentros y las actividades que ponen en el centro de sus discusiones y prácticas, precisamente, esta cuestión. Con esta reunión no pretendemos tanto llevar a cabo uno más de estos encuentros, sino provocar un diálogo informal dedicado a afrontar el desafío que, a muchos de nosotros, nos plantea la práctica cultural en nuestro día a día. La intención es conseguir que hablemos desde nosotros mismos, no tanto desde nuestros discursos; es decir, que hablemos desde nuestra propia experiencia como productores culturales (escritores, artistas, profesores, filósofos, actores, etc), y en este sentido, proponemos una pregunta común a modo de lanzadera: ¿Ir contra la cultura es ir contra mi? Y si es así, ¿en qué consistiría una práctica de enfrentamiento cultural, una nueva “contracultura”?</p>
<p><strong>Para este encuentro hemos preparado un dossier de textos. Si estás interesado en él, escríbenos un mail y te lo enviaremos.</strong><br />
___________________________________________________________________________</p>
<p>Después del debate: música, cervezas y sorpresas. Quédate Enmedio.<strong></strong></p>
<p><!--{126436260500713}--></p>
<p><!--{126436260500714}--></p>
<hr /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/%c2%bfes-posible-enfrentarse-a-la-cultura-discusion-publica-y-colectiva/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Ultimátum a la tierra: los imaginarios del cine de catátrofes (Charla, debate y proyecciones)</title>
		<link>http://www.enmedio.info/ultimatum-a-la-tierra-los-imaginarios-del-cine-de-catatrofes-charla-debate-y-proyecciones/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/ultimatum-a-la-tierra-los-imaginarios-del-cine-de-catatrofes-charla-debate-y-proyecciones/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 24 Jan 2010 23:06:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Actividades]]></category>

		<category><![CDATA[Los Jueves Enmedio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=979</guid>
		<description><![CDATA[Charla, debate y proyecciones a cargo de Amador Fernández-Savater.
Todo imagen de futuro se ha vuelto inquietante, como si "otro mundo posible" sólo pudiera ser otro mundo aún peor. Armaggedon, Vulcano, 2012, Tres días, El Hundimiento de Japón, El día de mañana, Independence Day, The Host... El cine de catástrofes juega con esa
zozobra del ánimo. Si tenemos en cuenta que el sentido etimológico de la palabra catástrofe es "revelación", ¿qué nos revela el cine de catastrofes? ¿Por qué nos atrae tanto asistir como espectadores al hundimiento de todo? 
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Jueves 28 Enero 2010 / 20h<br />
Invitado especial: <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar">Amador Fernández-Savater</a><br />
Texto recomendado para esta sesión:<br />
<a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/101/los-imaginarios-del-cine-de-catastrofes">El cine de catástrofes expresa la desconfianza generalizada en el poder</a></p>
<p><a href="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/01/eldiademanana.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-978" title="eldiademanana" src="http://www.enmedio.info/wp-content/uploads/2010/01/eldiademanana.jpg" alt="eldiademanana" width="198" height="284" /></a>La crítica de la sociedad siempre ha encontrado sustento en el impulso utópico. El contraste entre la miseria de lo real y la riqueza de lo posible, la idea de que todo podía ser diferente animó a los movimientos de contestación durante el siglo XX. Sin embargo, la esperanza en el porvenir parece hoy en día agotada. Por el contrario, hoy se extiende la sensación de que nuestra civilización vive a crédito sobre el planeta Tierra, de que está exhausta y ha entrado en una decadencia irreversible.<br />
Todo imagen de futuro se ha vuelto inquietante, como si &#8220;otro mundo posible&#8221; sólo pudiera ser otro mundo aún peor. Armaggedon, Vulcano, 2012, Tres días, El Hundimiento de Japón, El día de mañana, Independence Day, The Host&#8230; El cine de catástrofes juega con esa zozobra del ánimo. Si tenemos en cuenta que el sentido etimológico de la palabra catástrofe es &#8220;revelación&#8221;, ¿qué nos revela el cine de catastrofes? ¿Por qué nos atrae tanto asistir como espectadores al hundimiento de todo? Este cine no sólo consiste en entretenimiento y efectos especiales, sino que condensa los miedos, los problemas y las expectativas más profundos de la época. ¿Quién es nuestro Enemigo? ¿Quién nos protege? ¿Cómo sería un escenario post-apocalíptico? La catástrofe, ¿nos forzará a despertar de nuestra ilusión de control o autosuficiencia, o bien desencadenará la guerra de todos contra todos?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/ultimatum-a-la-tierra-los-imaginarios-del-cine-de-catatrofes-charla-debate-y-proyecciones/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>La lista de Sinde</title>
		<link>http://www.enmedio.info/la-lista-de-sinde/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/la-lista-de-sinde/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 18 Dec 2009 09:07:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Materiales]]></category>

		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<category><![CDATA[copyleft]]></category>

		<category><![CDATA[cultura]]></category>

		<category><![CDATA[intercambio]]></category>

		<category><![CDATA[p2p]]></category>

		<category><![CDATA[red]]></category>

		<category><![CDATA[redes]]></category>

		<category><![CDATA[sharing]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=969</guid>
		<description><![CDATA[ 




 
  
&#8220;La Lista de Sinde&#8221; es una campaña en respuesta a la intención del Gobierno Español de crear una comisión censora en el Ministerio de Cultura con potestad para cerrar y bloquear webs sin previa orden judicial. La Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos ha entregado ya al Ministerio de Cultura [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background-color: #eee; width: 210px;"> <a href="http://lalistadesinde.net/"><img align="center" src="http://bayimg.com/image/hahnoaacl.jpg" alt="La Lista de Sinde" style="border-width: 0px; float: none; margin: 2px;"/></a><br />
<form action="http://www.google.com/cse" id="cse-search-box">
<input type="hidden" name="cx" value="004411908642504437083:1dyk2klbrj8"/>
<input type="hidden" name="ie" value="UTF-8"/>
<input type="text" name="q" style="width: 205px; margin: 1px 1px -2px 1px;"/>
<input type="submit" name="sa" value="Buscar descargas!" style="margin: 4px 0px 0px 0px;"/> </form>
<p> <script type="text/javascript" src="http://www.google.com/cse/brand?form=cse-search-box&#038;lang=es"></script> </div>
<p>&#8220;La Lista de Sinde&#8221; es una campaña en respuesta a la intención del Gobierno Español de crear una comisión censora en el Ministerio de Cultura con potestad para cerrar y bloquear webs sin previa orden judicial. La Coalición de Creadores e Industrias de Contenidos ha entregado ya al Ministerio de Cultura una lista de 200 webs que según su criterio deberían ser censuradas inmediatamente&#8230;<br />
&#8220;La Lista de Sinde&#8221; recoge un listado de las páginas web que se han ido &#8220;autoinculpando&#8221; de intercambiar cultura libremente mediante la integración de un buscador de descargas. Nuestro objetivo es responder con esta nueva lista de otras 200, 2.000 o 20.000 páginas web que el Gobierno debería también censurar por la misma razón: compartir cultura. Hasta ahora, los jueces siempre nos han dado la razón, pero si el Gobierno consigue poder cerrar y bloquear webs sin una orden judicial previa, tendrá que ir también a por todas las nuestras. ¡Ahora la Red actúa, únete!</p>
<p>Aquí encontrarás más información y las instrucciones para incluir en tu web un buscador de descargas: <a href="http://lalistadesinde.net/">http://lalistadesinde.net/</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/la-lista-de-sinde/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
		<item>
		<title>Las nuevas formas de acción colectiva desafían la lógica de la representación</title>
		<link>http://www.enmedio.info/las-nuevas-formas-de-accion-colectiva-desafian-la-logica-de-la-representacion/</link>
		<comments>http://www.enmedio.info/las-nuevas-formas-de-accion-colectiva-desafian-la-logica-de-la-representacion/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Dec 2009 11:36:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>leodecerca</dc:creator>
		
		<category><![CDATA[Materiales]]></category>

		<category><![CDATA[activismo]]></category>

		<category><![CDATA[artículo]]></category>

		<category><![CDATA[entrevista]]></category>

		<category><![CDATA[mobs]]></category>

		<category><![CDATA[pásalo]]></category>

		<category><![CDATA[política]]></category>

		<category><![CDATA[sms]]></category>

		<category><![CDATA[tecnología]]></category>

		<category><![CDATA[texto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.enmedio.info/?p=959</guid>
		<description><![CDATA[Versión completa de la entrevista con Amparo Lasén aparecida el 12 de diciembre de 2009 en el diario Público.
El 13 de marzo de 2004 un sms activó la protesta de miles de personas contra las mentiras del PP. Dos años más tarde un mensaje convocó en Internet la primera manifestación masiva del movimiento V de Vivienda. Hace una semana, la movilización en la Red obligó en dos días al presidente Zapatero a desautorizar a su Ministra de Cultura. ¿Asistimos a un cambio de paradigma en las formas de la movilización política?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong><strong>Entrevista con Amparo Lasén aparecida el 12 de diciembre de 2009 en el diario Público.</strong></strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong><strong>Fuente original:</strong><a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/114/multitudes-inteligentes-y-multitudes-relampago"><strong> Fuera de lugar</strong><br />
</a><br />
¿Qué te ha llevado a interesarte por los fenómenos de masa? </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Yo empecé estudiando qué hacen las nuevas tecnologías y qué hace la gente con las nuevas tecnologías. ¿Qué hacemos hacer y qué nos hacen hacer a nosotros Internet, los ordenadores, los móviles? ¿Cómo median en las relaciones personales, las relaciones familiares o las relaciones laborales? Y a partir de estas investigaciones, en principio sobre el uso del móvil, llegué a estos usos “políticos” de las nuevas tecnologías. Pero lo que me interesa sobre todo es pensar cómo se articulan esos usos políticos con las otras prácticas (personales, familiares, laborales, etc.). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>¿A qué te refieres? </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Están apareciendo en Internet nuevas categorías o figuras intermedias entre los amigos o los seres queridos y los desconocidos o los extraños. Una nueva modulación de la intimidad. Personas que no son exactamente conocidas ni desconocidas, pero con las que se da intercambio y debates. A veces intercambio de insultos, pero muchas otras veces intercambio de ideas, de afectos. ¿Qué lleva a la gente a discutir de cosas íntimas con gente que no conoce pero con la que se acaba relacionando porque se encuentran periódicamente en un foro, se leen en una página web o se dejan mensajes en un blog? ¿Cómo pensamos la relación con los demás, qué se debate y con quién? De pronto cosas muy íntimas (que tienen que ver con el cuerpo, los sentimientos o la sexualidad) se discuten en público, cuestionando así la división clásica entre lo público y lo privado. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Esto se puede ver a veces en foros, páginas de ocio o privadas. Hablando con usuarios de webs de contactos algunos me contaban cómo, en la presentación de cada uno y en las primeras conversaciones con el otro, surgen opiniones muy contrapuestas sobre las relaciones, el cuerpo o la sexualidad. Y algunos me decían de manera muy cómica que de pronto se veían haciendo “pedagogía política” o “educación cívica”: en un conversación ya no estaban flirteando, sino diciendo “no hombre, no se puede hablar así de las mujeres o de los homosexuales”. Y así de un intercambio para ligar entre personas que no se conocen aparecen de pronto cuestiones sobre género, relaciones amorosas o sexualidad. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Hay otros estudios sobre redes sociales (Facebook, Tuenti…) donde se ve claramente ese cuestionamiento de la diferencia entre lo público y lo privado, pero también la flexibilidad entre el mundo virtual y el mundo físico. Páginas que en principio fueron concebidas para intercambios personales han servido para habilitar movilizaciones políticas, pero siempre a partir de y guardando esa huella de la comunicación interpersonal. Es lo que ocurrió el 13-M con el “pásalo”: si doy confianza al mensaje que me llega es porque me lo envía un amigo, aunque no esté redactado por él. Así, una movilización política que es pública puede no verse ni vivirse como algo separado de las relaciones afectivas privadas. Hay una flexibilidad entre lo que ocurre en Internet y lo que ocurre fuera: conozco a alguien en un blog y luego quedamos, extraños que se vuelven íntimos durante un tiempo, etc. Esa relación entre desconocidos, que tampoco es nueva (la gente siempre se ha encontrado en un bar, una discoteca o una manifestación), para mí constituye una de las bases de la posibilidad de actuar políticamente: la capacidad de establecer conexiones y actuar conjuntamente con gente que no conoces. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>El 13-M que has citado fue una <em>smart mob</em>, ¿nos puedes explicar ese término?</strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><em>Smart mob</em> significa “multitud inteligente”. Es una masa que se forma en la calle (en manifestación, sentada, performance), pero lo que la articula y posibilita es el contacto a través de los medios de comunicación personales, como los móviles o Internet. No hay una estructura estable detrás, tampoco son gente afiliada a un mismo colectivo. Su acción puede ser momentánea y desaparecer, o sucederse de manera intermitente a lo largo de cierto tiempo sin que necesariamente se genere una estructura. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">El 13 de marzo es considerado una <em>smart mob</em>, también lo que ocurrió en Seattle en 1999, las movilizaciones en Filipinas que acabaron con el presidente Estrada o las que ayudaron a ganar las elecciones al presidente de Corea en 2002, manifestaciones de chicos de instituto (que normalmente no participaban políticamente) contra la guerra de Irak, iniciativas ciudadanas para la vigilancia de procesos electorales (no bajo la forma-manifestación) en África o en las segundas elecciones que ganó Bush, pero también cosas menos democráticas o emancipadoras como las protestas de musulmanes en Nigeria contra la celebración del concurso de Miss Universo, que acabaron en linchamientos de cristianos…</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>¿En qué se diferencia una <em>smart mob</em> de un movimiento social? </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Es la diferencia que se hace desde la sociología ortodoxa o la teoría política entre movilización y movimiento. Se entiende que hay movimiento cuando se da una cierta continuidad, cuando se genera una estructura, una coordinación o una forma de organización estable, cuando existe una ideología o una identidad colectiva. Esos rasgos aquí no aparecen. Aquí se da una forma de comportamiento político, pero desligada de las nociones de estructura o identidad. Hay acción colectiva, incluso una continuidad de esas acciones, aunque no asuma los rasgos estructurales de lo que se han llamado los movimientos sociales. Existen ejemplos de movilización con una continuidad intermitente en el tiempo. Han funcionado durante mucho tiempo con un gran nivel de incertidumbre de los organizadores con respecto a qué es lo que va a pasar, quién va a venir, sin llegar a generar unas estructuras o unas formas de organización sólidas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>¿Se trata de la clásica diferencia entre organización y espontaneidad?</strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Hay gente que lo lee así, pero no es sólo espontaneidad: están los afectos, por ejemplo la ira o las ganas de hacer algo, pero también hay un germen de otra manera de organizarse. La gente no sólo se lanza a la calle, hay un pensamiento entre los participantes sobre cómo se va a hacer esto, cómo organizar las cadenas de sms, etc. Las movilizaciones contra Estrada o lo que ocurre en Corea no duran sólo un día sino un cierto tiempo, durante el cual se siguen generando contenidos que no tienen porqué venir de las mismas iniciativas. Más que de organización vs espontaneidad, sería mejor hablar de intermitencia o de discontinuidad. También hay una diferencia de tiempos. No se trata tanto de espontaneidad como de un sentido de la oportunidad, como ocurrió el 13-M: cuando hay que organizar algo es <em>ahora</em>. Tampoco la elección de un modelo es consciente o intencional. Depende de la disponibilidad o no de recursos organizativos, de si la gente que participa está o no inmersa en organizaciones activistas o políticas, etc. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Sin embargo, en esa intermitencia o discontinuidad hay formas de memoria, porque <a href="http://agitpub.wordpress.com/2007/06/06/persiguiendo-a-la-%E2%80%9Cv%E2%80%9D-de-vivienda/" target="_blank">difícilmente se habría dado por ejemplo la V de Vivienda sin el 13-M</a>, o el 13-M sin el “no a la guerra”. </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Quizá es más preciso hablar de intermitencia que de discontinuidad. El 13-M no se entiende sin el clima de afectos que desencadena el 11-M, pero tampoco se entiende sin la experiencia de movilizaciones anteriores como el “no a la guerra”. Y la <a href="http://www.vdevivienda.net/" target="_blank">V de Vivienda</a> igual. A mí no me interesan tanto los discursos o las ideologías como las formas en que la gente protesta o se manifiesta. Lo interesante del 13-M es que se hace una manifestación sin convocatoria y sin recorrido, pero sin embargo la gente se reúne y se mueve. Es un movimiento autoorganizado, se pasa por delante de las Cortes donde normalmente uno no se puede manifestar, en Atocha se hace un minuto de silencio, etc. Y en la primera manifestación de V de Vivienda ocurre lo mismo. Es otra manifestación sin trayectoria. Yo pienso que hay una relación entre ambas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Esta inexperiencia o ingenuidad hace visibles las normas: por ejemplo que para manifestarse hay que pedir permiso a la Delegación de Gobierno. Los poderes públicos obligan a los manifestantes a tener una cabeza visible: alguien tiene que responder y ser responsable de lo que pasa. Hay que pedir permiso, anunciar un recorrido, cosas que normalmente se hacen siempre, pero que mucha de la gente que iba a la V de Vivienda desconocía, porque se trata de un movimiento sin cabeza, de iniciativas que surgen porque hay gente discutiendo en un foro, de pronto uno tiene la idea y otros se apuntan. Por supuesto, esas vaguedades a las autoridades no les interesan. Todo esto te hace replantear cosas: ¿por qué no podemos manifestarnos aquí? ¿Por qué no podemos organizar una acción colectiva y pacífica en un espacio como Atocha?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>¿No estamos ante algo muy frágil? </strong> </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Lo imprevisible, la intermitencia y la ausencia de organización son su fuerza y al mismo tiempo su debilidad. Hay gente que piensa que todo esto no es muy interesante porque es frágil. Evidentemente es frágil si lo medimos con los criterios de los movimientos sociales tradicionales o con los criterios de una lógica que interpreta el éxito de una iniciativa política por su capacidad para crear institución y continuidad. Pero hay que ver su interés en otras cosas, a veces muy difíciles de medir: una politización de los afectos, una forma distinta de ocupar el espacio público, la implicación de gente no politizada anteriormente, una socialización de saberes, un desafío a la lógica de la representación, el impacto que tiene la experiencia sobre la subjetividades de las personas que participan… </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">¿Qué ha pasado con las personas que acudieron a una de estas iniciativas? ¿Qué ha sido de las personas que participaron el 13 de marzo? A mí lo que me interesa es ver no tanto qué pasa en las conciencias de los activistas con más saberes, como en esas personas que no se percibían como activistas, no percibían la calle como un ámbito que les correspondía pero participaron de repente en estas iniciativas. En los testimonios que recogí de la gente que participó el 13 de marzo se expresaba mucha sorpresa, la euforia de “darse cuenta de que somos tantos”. Esa idea es una condición básica para poder pensar la actividad política o el espacio público: la capacidad de conectarte con gente que no conoces para hacer algo juntos. En la teoría de los movimientos sociales prima hablar sobre gente que tiene los mismos intereses, pero a veces no se trata de intereses tan hechos, sino más bien de sentires, malestares, enfados, emociones. Ni tan siquiera opiniones. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Y el 13-M, de pronto, a través de los móviles e Internet, “fíjate cuántos somos” y estamos aquí en la calle porque estamos de acuerdo, tenemos las mismas preguntas o la ira en común. Ese ese sentir que somos tantos y que podemos hacer cosas que no podemos hacer normalmente. Esto es algo que se encarna en las propias prácticas físicas: estamos en medio de la calle donde no se puede estar, estamos protestando en un día de reflexión en el que no se puede salir a la calle, estamos mostrando nuestra presencia y construyendo nuestra presencia como colectivo. Era un colectivo virtual, porque esos sentimientos y esas ideas existían, y de pronto se encarna en esa manifestación y en esa masa. En el momento en que se vuelve masa y masa rítmica de gente que actúa, se mueve, grita y corea consignas en común hay una toma de conciencia: esto es posible. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">A partir de ahí, es difícil ver las trayectorias que se hayan podido generar, cómo siguen trabajando estas experiencias en la gente que participa en ellas, todo es más difícil de ver, de guardar la huella. ¿Por qué la gente participa en estas movilizaciones y luego deja de hacerlo? ¿Por qué las llamadas a veces no funcionan, no pasan o no prenden aunque se hayan usado los mismos medios? ¿Cómo canalizar esa presencia y esa participación fuera de los momentos de movilización? Son preguntas, interrogantes que quedan.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Durante años, todos los domingos en el Retiro se juntaba muchísima gente a tocar instrumentos de percusión. Sin embargo, cuando ha surgido un conflicto con el Ayuntamiento y la policía la experiencia al parecer se ha volatilizado, <a href="http://percusionretiro.blogspot.com/" target="_blank">apenas queda ahora un puñado de personas protestando contra la medida y reivindicando el espacio</a>. ¿Puede llegar a frustrar esa fragilidad?</strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">No conozco el caso. Pero quizá la gente que se juntaba para tocar no tiene ganas de enfrentarse a la policía. O bien se generó un hábito que se desarticula una vez perdido y la gente se dedica a otras cosas, se pierde el contacto. Cuando las experiencias están articuladas a través de un blog o de un foro no es tanto problema que no pueda ocuparse determinado espacio porque se sigue conectado. Aquí lo que tal vez haya podido pasar es que gente que se juntaba para algo más lúdico, se retrae una vez que se revela ese componente conflictivo o político. Muchas <em>flash mob</em> (multitud relámpago) no tienen una intencionalidad política, pero su propia acción cuestiona determinadas normas del espacio público y el conflicto se genera. Hay gente que se da cuenta de pronto de esa dimensión conflictiva y no tiene ganas de enfrentarse con la policía. A veces estas acciones son conscientes de su carácter político o de ciertos riesgos que puedes correr, como fue el caso del 13-M. Pero en otras <em>flash mob</em> de tipo más lúdico no está esa conciencia y cuando llega el conflicto (por el ruido o la ocupación del espacio) hay gente que se echa para atrás porque eso no estaba en su intención. Ese es otro rasgo de este tipo de movilización: no todo está hecho de manera consciente o intencional, la gente se va dando cuenta de lo que hace según lo va haciendo. Esto puede generar esas sensaciones positivas de euforia o de sorpresa que comentábamos, o bien el miedo de verse de pronto asumiendo un riesgo con el cual no se había contado. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Es un problema parecido al que se ha visto recientemente en Irán: la misma herramienta que sirve para que las gentes se conecten y hace visible una llamada o una convocatoria, hace igualmente visible y vulnerable a la gente que la ha realizado (en países como China o Irán). Por un lado, esto agudiza el ingenio informático de las personas y los activistas: pienso en esa aplicación que cambia la dirección IP de tu ordenador constantemente para dificultar la vigilancia. Pero muchas personas están llegando a la movilización política por esa conjunción de las posibilidades que le abre su propia práctica tecnológica y un deseo que se descubre de repente. Sin experiencia y sin saberes previos uno se da cuenta de esos problemas (la respuesta policial o que ese ordenador podía ser visto por otras personas) a posteriori. Muchas veces los usuarios aprenden sobre la marcha. Igual que no te das cuenta de que en Facebook tienes que ir a la opción “privacidad” para decir que quieres que tu información sólo esté visible para tus amigos y lo descubres cuando una noticia tuya llega a gente a la que nos querías mandársela. A veces es el precio a pagar si quieres beneficiarte de la visibilidad y de la accesibilidad: estar accesible y visible para los que te quieren controlar o puedan tomar represalias en contra tuya. Pero hay un aprendizaje sobre la marcha, lo veíamos hace poco en Flickr: hace unos años muchas de las fotos expuestas te las podías descargar, pero ya no es así, la mayor parte de las fotos no las puedes descargar, sólo ver. Los usuarios han aprendido a protegerse. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Es verdad, se generan saberes para afrontar situaciones nuevas. Pienso en <a href="http://agitpub.wordpress.com/2007/06/06/persiguiendo-a-la-%e2%80%9cv%e2%80%9d-de-vivienda-ii/" target="_blank">la iniciativa de un bloggero</a> que acudía al comienzo a las manifestaciones de V de Vivienda y que, tras la represión policial contra la segunda y la tercera sentadas, se puso manos a la obra y buscó por su cuenta testigos de las detenciones para apoyar a la gente en los juicios. ¡Y la cosa salió muy bien!</strong> </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Eso quizá tiene que ver con cosas que se aprenden fuera del ámbito de la movilización política, pero que implican prácticas y tecnologías que también pueden utilizarse aquí. Por ejemplo, las personas que están habituadas a usar Internet, los móviles, participar en foros, hacer búsquedas de información, hacer quedadas… Estas prácticas que tienen que ver con el ocio, con el ligue, de pronto pasan a ser útiles en la movilización política. Esa experiencia de usos y hábitos adquiridos en otros contextos, medios y situaciones se moviliza para estas acciones colectivas. Hay gente que no tiene saberes políticos o de movilización, pero sí de cómo buscarse, cómo citarse, cómo organizarse, cómo coordinar a gente que no conocen para debatir sobre cosas que les gustan, etc. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">A veces una experiencia se detiene o desaparece, pero surgen otras. Es cierto que las cosas se vuelven más volátiles. Hay un rechazo a identificarse totalmente con una práctica. La gente se dice: “esta es una más de las cosas que hago, si ahora no puedo hacerlo ya habrá tiempo más adelante”. Un sociólogo australiano llamado Kevin McDonald, que ha analizado movilizaciones contemporáneas en China, movimientos antiglobalización en EEUU o Australia, decía “nadie representa el movimiento ni el movimiento me representa a mí”. Es decir, el movimiento es parte de mi vida, pero en mi vida hay muchas otras cosas también. Entonces ahora vengo, ahora voy, ahora participo de manera más afectiva, imaginaria o virtual y no estoy todos los días de manera presente. Esto condiciona los ritmos de aparición y desaparición de las movilizaciones, etc. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Hay mucho por ver aún, estemos atentos. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías? ¿A qué llamas “agencia compartida”? </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">La idea de “agencia compartida” quiere evitar dos errores comunes. Por un lado, la idea de que las tecnologías son meros instrumentos pasivos que dejan las situaciones como estaban. Esta tesis afirma que el aspecto determinante es lo social, es decir <em>lo que</em> las personas quieren hacer y hacen, y que al final da un poco igual <em>con qué</em> lo hagan: antes se usaban las cartas y la imprenta, ahora los móviles o Internet. El otro error es el determinismo tecnológico: pensar que por el mero hecho de que una tecnología exista ya altera todo el ámbito de relaciones y de prácticas donde esa tecnología está presente. Sería pensar que como hay Internet y existen los móviles todo va a cambiar y todo ha cambiado. O por ejemplo que los medios por sí mismos van a generar transformaciones políticas. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Agencia compartida significa que las tecnologías no son instrumentos pasivos, sino que contribuyen a generar dinámicas, que nos hacen hacer ciertas cosas y que nosotros las hacemos hacer otras. Por ejemplo, los móviles no estaban hechos para comunicaciones públicas, ni para mandar mensajes a mucha gente. Los ingenieros los habían diseñado para comunicaciones interpersonales. Facebook no está pensado para que se organicen manifestaciones internacionales contra las FARC, sino para que las personas jóvenes se comuniquen entre sí. Esos usos los descubren y los inventan los usuarios. La gente está acostumbrada a usar la tecnología para ciertas cosas y de pronto le da una aplicación política o pública. Si tal o cual tecnología me conecta con amigos o con amigos de mis amigos, por tanto con gente que yo no conozco, me puede servir igual para comunicarles mi enfado o mi indignación política y proponer hacer algo. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">El hecho de que haya tecnologías facilita ciertas cosas, dificulta otras, crea hábitos nuevos y hace olvidar otros antiguos. Es lo que llamo “procesos de subjetivación y desubjetivación”. Nos constituye como lo que somos y hace que perdamos formas de lo que éramos antes. En el caso de una investigación sobre el uso del móvil, preguntamos en las entrevistas: ¿cómo te organizabas antes, cómo te coordinabas con tus amigos, tu familia o tu pareja hace 5 o 10 años? La gente no se acuerda, usa el condicional (”pues supongo que lo hacía…”). </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">O cambian las maneras en que nos comportamos en los espacios públicos, renovando o transformando las normas de etiqueta. Pero aparentemente tampoco nos hemos dado cuenta de esto. La gente se detiene hoy a hablar en la calle con el móvil en Inglaterra, cuando la práctica del espacio público allí es que la calle sea un espacio de tránsito y de circulación permanente donde nadie se pare. La tecnología hace hacer y la hacemos hacer.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Antes has citado las <em>flash mob</em> (multitudes relámpago), ¿en qué consisten? ¿En qué se diferencian de una <em>smart mob</em>?</strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">En la literatura sobre estas cuestiones se hace una distinción entre <em>smart mob</em> y <em>flash mob</em>. Las <em>smart mob</em> son acciones colectivas organizadas a través de Internet o móviles con un mensaje claramente político. Las <em>flash mob</em> son idénticas formalmente, pero no tienen mensaje político, sino un sentido más lúdico o absurdo: hagamos algo que se salga simplemente de lo habitual (como una guerra de almohadas, por ejemplo). Me interesaba ver porqué se separaban como dos fenómenos completamente distintos (uno inteligente y otro bobo) cuando sólo les distinguía la existencia o no de un mensaje político. ¿Por qué en una <em>flash mob</em> no se ve nada político, cuando se usan las tecnologías de modo activo y creativo (no <em>padecido</em>) para conectarse, personas que no se conocían se juntan para hacer algo de forma concertada, se propone un uso del espacio público y urbano que no es el habitual, lo cual muchas veces revela conflictos sobre qué puede hacerse en el espacio público y quién lo decide? ¿Por qué pensar entonces que no es algo político? ¿Sólo porque falte un mensaje crítico intencionado? Las <em>flash mob</em> rompen la dicotomía medios/fines. En ellas el cómo es el qué.</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Esto lo poníamos en relación con ciertos estudios sobre movimientos sociales y nuevas tecnologías que minimizan éstas como meros instrumentos, que además se critican porque favorecen la autorreferencialidad y sólo promueven la sociabilidad, oponiéndose la sociabilidad a “lo social” (es decir, la cuestión social de la izquierda más tradicional). Nos preguntábamos si la comunicación y el uso de los medios no sería una participación en sí misma, admitiéndole un valor político. En la actividad cotidiana con las tecnologías hay conflictos de poder (intereses contrapuestos: propiedad intelectual, control, usos comerciales): ¿por qué un conflicto ahí va a ser menos real políticamente? Todos los trabajos que hacemos nos muestran que las personas no ven lo real y lo virtual como ámbitos separados (eso está más bien en el ojo del investigador), que todo forma parte de la vida y que hay una continuidad y flexibilidad entre las relaciones cara a cara, en mi trabajo, en mi casa y lo que pasa en la Red. ¿Por qué íbamos a separar entonces unas acciones de las otras? No es de recibo. ¿Se puede excluir estas formas de acción y comunicación de lo político? ¿A qué llamamos lo político? </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">No se consideran acciones políticas porque no tienen discurso ideológico. No se consideran acciones políticas porque no hay reivindicación o un desafío explícito a las autoridades, a una empresa, al gobierno. Ciertamente, estas acciones no se presentan como una relación de fuerzas directa, no se presentan como una demanda a un gobierno. No hay interpelación a un enemigo, tampoco hay una apelación a las instancias tradicionales (el gobierno, etc.). Pero esas interpelaciones pueden darse de manera no intencional y aparecen en el mismo desarrollo de las acciones surgiendo conflictos de manera latente. Es otra manera de entender lo político. Son acciones y reacciones a relaciones de poder, cuestionamientos de qué es lo público, interrogaciones sobre qué hacemos cuando estamos juntos y las maneras en que nos relacionamos. En el fondo todo esto entra en las definiciones tradicionales de lo que son las cuestiones clásicas de lo político: qué es la vida en la polis, qué es la vida en común. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Hay algo propio del uso de las nuevas tecnologías muy interesante que es no tanto crear cosas nuevas, como hacer visibles aspectos de las relaciones y de las acciones que ya se daban pero que no se podían ver. Con las nuevas tecnologías se pueden seguir las comunicaciones a través del e-mail, se pueden ver las personas que uno conoce en el móvil, se puede medir la intensidad de los intercambios. De hecho, la gente percibe el móvil así, con ese punto de auto-reflexividad. Quizá las nuevas tecnologías nos están haciendo volver a ver, recordar o visibilizar aspectos que nunca dejaron de existir, pero que habían quedado en segundo plano en el conflicto entre los profesionales de la política (políticos, activistas o politólogos). Porque todo esto que digo tiene que ver con los discursos de los nuevos movimientos sociales como el feminismo o el movimiento por la liberación sexual: cuestionar la dicotomía público/privado, recordar que la política pasa por los cuerpos, valorizar la cuestión personal y de los afectos, etc. ¿Por qué el pensamiento de izquierdas tiene en general tanto miedo de los afectos y las emociones? Como si fueran algo irracional, fascista. Hay otras apariciones de los afectos y las emociones, no sólo en las masas fascistas. Separar las emociones de la razón es un rasgo típico de la modernidad. En cualquier ejemplo de movilización política siempre están las emociones y los afectos. Es lo que te afecta y te motiva a participar y continuar. También se suele ver el placer o lo lúdico como frivolidad. Hay un problema muchas veces entre los movimientos sociales de izquierda con la dimensión placentera de la movilización, como si sólo lo grave y solemne fuera serio y real. </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Sin embargo, al otro lado hay una <a href="http://blogs.publico.es/fueradelugar/29/nueva-derecha-y-malestar-social" target="_blank">Nueva Derecha 2.0</a> que hace un uso muy desprejuiciado de las nuevas tecnologías y las nuevas formas de movilización… </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Tendemos a ver a la derecha como un bloque político más estucturado, centralizado, organizado. Pero también hay mucha heterogeneidad y últimamente ciertos componentes se han servido de estos medios para hacer efectiva esa heterogeneidad y movilizar. Estoy convencida de que estas prácticas están creando también dentro de estos grupos cuestionamientos internos y cambiando las subjetividades. ¿Cómo se articula luego esa descentralización con las otras estructuras tan jerárquicas? El hecho de estar manejando formas que favorecen la descentralización y la proliferación de iniciativas, favoreciendo así la autonomía y la multiplicación de grupos, debe de estar cambiando también las subjetividades en la derecha. Allí donde la organización se daba mediante el control continuo y la jerarquía sobre los militantes, todo esto tiene que estar a la fuerza produciendo cambios. De hecho, las subjetividades de que hablamos también se dan a la derecha: participación intermitente, desconfianza hacia las formas de representación tradicionales, gente que piensa que la acción política tiene que ver en su vida pero que hay otras cosas, etc. ¿Cómo les cambia la experiencia de participar de esa euforia de tomar la calle? ¿Cómo les cambia la experiencia de la autoorganización más allá de los partidos? </span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;"><strong>Dices que las nuevas formas de movilizarse “atentan contra las bases de lo político”, ¿qué quieres decir? </strong></span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Según el Barómetro europeo, España fue el país donde más manifestaciones hubo entre 2006 y 2007. Sin embargo, en el mismo estudio varios politólogos escribían que España era a la vez el país dónde la desafección y el desinterés por la política era mayor. Qué paradoja, ¿no? Esos politólogos medían el interés por la política a través de la afiliación y del conocimiento: ¿se siguen los medios de comunicación, se sabe reconocer nombres de políticos o de la actualidad? No, por tanto hay desinterés y desafección por la política. La gente manifestándose en la calle y sin embargo se mide el interés por la política a través de los niveles de afiliación a partidos y otros colectivos institucionalizados, a través del seguimiento mediático de la actualidad política. ¿Acaso estar en la calle no es una forma de participación política?</span></span></p>
<p align="justify"><span style="font-family: Bitstream Vera Sans Mono,sans-serif;"><span style="font-size: x-small;">Desde un punto de vista sociológico, me parece apasionante analizar este tipo de procesos no intencionales: prácticas que no están organizadas ni impulsadas por identidades (identidad obrera, etc.), pero que sin embargo existen, activan solidaridades y formas de actuar en común. ¿Qué papel juegan las tecnologías en esas otras maneras de ir construyendo subjetividades (es decir, cómo las personas se perciben a sí mismas, su entorno, el mundo, las relaciones con los demás)? ¿Por qué la gente recibe una llamada en su móvil o un mensaje y decide participar en estas performances un poco teatrales, un poco artísticas, a veces más subversivas que otras, con reivindicaciones o sin ellas? De alguna manera, creo que estas nuevas formas de movilización hacen visibles cosas que siempre han estado en la política, pero quizá nunca han sido subrayadas por los observadores: por ejemplo, la importancia de los afectos, de las emociones, de los sentimientos como motivadores de acción. Quizá estamos asistiendo, de una manera no intencional por parte de las perdonas participantes, a una redefinición de la naturaleza de lo político, de una movilización política.</span></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.enmedio.info/las-nuevas-formas-de-accion-colectiva-desafian-la-logica-de-la-representacion/feed/</wfw:commentRss>
		</item>
	</channel>
</rss>
